sábado, 27 de diciembre de 2025

BARBARITA REFLEXIONA CON NOSTALGIA Y ESPERANZA ¿QUÉ ES LA NAVIDAD?

    






Última entrada del año y, quizás la más comprometida, quizás la más llena y, a la vez, la más vacía de contenido, porque todo va en función del cómo. Cómo afrontar una etapa, una época, unos días festivos que a cada uno les sienta cual bálsamo o cual puñalada en eso que llaman corazón. En el corazón de la Navidad

Para unos, lo mejor del año. Para otros, un hueso que se atraganta cada mes de diciembre.

 Es la cara y la cruz del ser humano y sus circunstancias a la hora de torear lo que resulta para algunos el peor toro del año. 

Parece que, así, y con esta entrada, de poco chin, chin y de más pompón, voy a pintar un panorama en tonos gris oscuro casi negro, pero no es mi intención. Aunque también, porque de todo hay y de todo se ve. 

Conozco y he conocido muchas y muy diversas Navidades y muchas y muy diversas formas de vivirlas: y he de decir que han sido buenas, que no me arrepiento de haber sido feliz. 

Aún sin proponérmelo, la vida, y con ellas, las fiestas de Navidad, las Pascuas de toda la vida, fluían sin sentir nada más que placidez, ilusión y felicidad.

 Y eso sumaba en el haber de la cuenta de resultados de la vida. Y era bueno. Y sigue siendo bueno. Aunque ahora lo vea desde otra atalaya...

Recuerdo las navidades de la infancia, en un patio de vecinos de Ceuta, con un puñado de personas que en sí ya formaban una familia. Sin excesos pero sin escasez. Lo justo para pasar unos días de diversión con puertas abiertas, olor a roscos y pestiños ( los mejores, los de Lolita Marcos) y cante del bueno. 

De solistas o en coro, los villancicos de mi patio eran de todo menos aburridos.

 Y los de la familia: entre el pero mira cómo beben los peces en el río, a tú no sabes conducir ni coches ni bicicletas. Con ritmo, entonación, porque en mi familia se cantaba muy bien, e intención, a la hora de atacar las coplas de carnaval.  

Todo un mosaico que representaba un paisaje humano que vivía como podía y celebraba con coñá y aguardiente que estaban vivos para recibir la llegada de otro año más. Y, con él, los Reyes Magos. Y los fríos de enero. Con la tele en blanco y negro y las toneladas de espumillón. 

Y, sin apenas darnos cuenta, nos metíamos en unas fiestas que nos rodeaban con los sencillos afectos de familiares, vecinos y amigos. Y, en ese recuerdo, la mano tendida y el abrazo, ruidoso o callado, pero sincero. Porque era Nochebuena. La feliz Pascua de la Navidad eterna que conservo en mi memoria con la candidez de la infancia. 






    HASTA LAS GUERRAS SE PARABAN 

Pero, independientemente de las fiestas, la celebración de la Navidad integra un componente de fuerte espiritualidad no exento de piedad y buenas, las mejores, intenciones hacia el prójimo. Por puro instinto de humanidad y porque el hombre necesita agarrarse a lo último y a lo mejor de sí mismo. Para no perder. Para no perderse en el abismo de la nada. El que todos temen si no tienen una poderosa razón para seguir adelante. 

Así, en la Navidad de 1914, en el primer invierno de una de las guerras más crueles que vieron los tiempos, la Navidad hizo el milagro: soldados alemanes, ingleses y franceses, se unieron, unos por unas horas, otros durante días, para celebrar lo que no querían que escapara de sus jóvenes vidas, para recordar otras años, otros amores...

Tímidamente al principio y, más tarde en franco gesto de acercamiento, los soldados, sin permiso de sus respectivos mandos, intercambiaron chocolates por cigarrillos, fotos familiares, sonrisas, apretones de manos...hasta que alguien, del lado alemán, empezó a entonar Stille Nacht, Noche de paz, el ahora universal villancico que corearon todos. 

Se acercaron con dolor y esperanza que nada solucionó, pero que alivió, por un tiempo mágico, el miedo y la desesperación. Porque era Navidad. En el mundo entero, y en las trincheras del Somme.

 Y, a más de un siglo de aquel milagro, y con el mundo vuelto del revés, y sin  haber aprendido la lección, seguimos celebrando y festejando, aunque muchos se siguen preguntando. ¿ Qué es la Navidad? 

Árboles decorado con luces, muchas luces y profusión de todo tipo de adornos, en los  que brilla siempre  la mano de mi padre. 

Belenes primorosos con escenas incongruentes y fuera de contexto histórico, pero imprescindibles. Comida, mucha comida, en estos tiempos, hasta exótica, por aquello del mestizaje y la globalización. 

Y comprar con compulsión: turrones de sabores imposibles y villancicos jartibles hasta el infinito. Películas 'imprescindibles' que ayudan a entrar en situación. Para entender lo incomprensible. Para hacer que el rito vuelva a convertirse en mito. 

Alegría a raudales. Y tristeza, también una infinita tristeza, la inmensa pena inexplicable que vuelve todos los años, más puntual que los anuncios de la tele.

Y seguimos dando vueltas a la misma pregunta sobre el significado de la Navidad, y para alegrar el cuerpo y alejar la tristeza...¿Qué es la Navidad? 

Según el maestro Martínez Ares, Una olla de puchero, y el abuelo por los suelos. 

Los ojos azules de un tiarrón barbudo de 45 años que vive cada navidad con la misma intensidad y la misma nostalgia. La cara de una mujer menuda que contempla arrobada las caritas de ilusión de sus hijos. Y cuatro personajes que hacen que cada año todo sea más autentico y mejor. 

Esa es la navidad que a más verdad me sabe, porque es mi Navidad de ahora. Como verdad es el recuerdo: el brindis por todos los marinos del mundo y por todos los que ya no habitan ni la mar ni la tierra. 

Desear lo mejor, que nada cuesta. Porque es sencillo y barato y aporta y reconforta. Vivirla lo mejor que se pueda y extenderla a agosto. No lo olviden. 

La navidad es de los niños...y de los que saben amar. Así que, a los que les resulte difícil, practíquenlo en estos días. Sigue siendo gratis. 

Feliz Navidad 🎄 😘

Que luego llegarán las uvas y 2026. Ay, omá .

¿ LO MEJOR? LAS VÍSPERAS. 😉 

- Y Love Actually, Qué bello es vivir, Gremlims, Se armó el Belén, PLÁCIDO...

- Para acariciar los oídos, y el alma: Cuento de Navidad, de Charles Dickens, una producción en Podcast, Pódium Podcast, de la SER, con un José María Pou en estado de gracia. 

- Our Twon, Nuestro Pueblo. Adaptación de la obra de Thorton Wilder en el mismo formato audio. 

No es una historia de Navidad, pero merece la pena por la exquisita narración del paso de la vida ( y la muerte) en un pequeño pueblo de los Estados Unidos a través de las sencillas historias de sus vecinos. 

¡FELIZ NAVIDAD!










19 comentarios:

  1. Gracias por reconfortar el espíritu navideño con este bello y apreciado escrito. Un besazo prima.

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  2. Feliz navidad Barbarita, cada vez te sale más ''Barbaro"".

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  3. Felices fiestas y un año 2026 con fuerza para afrontarlo. Poder disfrutar de los buenos momentos y aprender de la experiencia de los que no lo son tanto.
    Gracias, Barbarita, por tus letras... Siempre me gusta leerte. ¡A por el nuevo año!

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  4. Gracias por llenar estas fiestas de detalles que solo pueden venir de una persona tan auténtica y única como tú. Me siento afortunada de contar contigo cada Navidad.

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  5. Feliz Navidad amiga y gracias por recordarnos lo bonita que son estas fiestas en familia 🎄🎁😘👍

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  6. Como siempre dando en la diana del ser humano, la sensibilidad, aunque sólo sea por unos días. Felicidades a todos.

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  7. Feliz Navidad, Barbarita. Preciosa entrada. Pilona

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  8. Gran visión de la Navidad y la mia es, Dios con nosotros !!! Lo demás todo es márquetin para hacer negocio ..........

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  9. Hola! Soy Ana Mari , me encanta como nos recuerdas esas Navidades de antaño , para mi ya no son iguales, Feliz Navidad Barbarita y gracias por recordarnos esos tiempos de cuando éramos pequeñas !

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  10. ¡ Pon pon pon piriiiiii pororopopon piriiii !

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  11. Feliz Navidad Barbarita! Por un 2026 con tus letras!

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  12. Que recuerdos tener tanta familia los pestiños de mamá los roscos de Mansinca y las abuelas de tita . María pobres pero felices y ahora tanto y tan solas feliz navidad querida salud y paz mundial 🫶🍀🙏💋

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  13. Excelente como siempre ,feliz navidad

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  14. Que bonita la Navidad de nuestra infancia, que sigue perdurando en la memoria, padres, abuelos, tíos (que ya no están) pero siguen presentes en nuestro corazón y los revivimos hablando y riendo. Eso es bueno, reír. Nos los acercan más.
    Las navidades de ahora tan espectaculares y vistosas, están...bien, pero...no tienen nada que ver. Me gusta lo de antes, sencillez y calidez. En fin, será que me estoy haciendo mayor. Pero lo que si sé, que para mí la Navidad es la mejor época del año.
    Feliz Navidad Barbarita querida!🎄 Joyeux Noël chère amie ❤️❤️❤️ (m.carme😊)

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  15. Te deseo Felices Fiestas y prospero año 2026 con mucha Salud y Felicidad !!! 💋

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  16. Siempre que leo algo sobre la navidad, mi mente me remite a las navidades en el sur de America, fiestas con calor, con deseos de vacaciones, de familias comiendo a pesar de la canicula, el olor del pan dulce (panetone) hecho en casa por mi abuela, las discuciones de la sobre mesa, y los regalos, alguien de la familia nos hablo de la navidades blancas de estas tierras, y aqui en cincuenta años, me han perecido de vertigo, gracias por tus lineas y muy felices fiestas
    Alberto Gauna

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  17. Felices Navidades y próspero año nuevo o que por lo menos, nos deje como estamos.
    Bonitos recuerdos, pero hay que tener presente que tenemos la obligación de seguir creando recuerdos bonitos para nuestros hijos y nietos.
    Yo soy una forofa de la Navidad, Reyes y todas sus tradiciones
    Me encanta poner villancicos y enseñárselos a mi nieta.
    Un beso grande

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