sábado, 6 de diciembre de 2025

BARBARITA INVESTIGA. EL CASO DEL CRIMEN DEL ACANTILADO. VICENTE, EL GUAJE PEDRAYO.


 





Al gabinete de detectives de Barbarita Nombril llegó un nuevo caso hará unos pocos días. Un asunto escabroso: de desaparición con olor a conspiración y a crimen.

 El escenario, una ciudad del norte de España, un pueblo con mar, que diría el de Úbeda, con su vida monótona y particular. Con sus fuerzas vivas y menos vivas, con sus personajes particulares, su río, su playa, sus acantilados, su banda de gaitas, su chigre y todo los elementos que pudieran conformar el típico pueblo de gente recia y algo especial

E igualmente curiosa y  siempre atenta al chisme. 

Déjenme que les cuente. El asunto es que el nombrado pueblo, al que llamaremos San Pachorro, por el carácter tranquilo de sus gentes, se convirtió, de la noche a la mañana, en el centro de atención de todo el país a causa de un descubrimiento inusual: un muerto. Sí señores, un muerto, tieso, pálido de cera, mojado y vestido de algas cantábricas. Un caso para dos mujeres investigadoras. Barbarita Nombril y Ginesa Bandera, las mejores en meter las narices para solucionar los casos más difíciles. 

En los acantilados de la bella playa local dos hermanos mellizos se encontraron al fiambre en un descanso de la noble tarea de ahogar en el regato a los gatos de la vecindad. En ausencia de cazadores profesionales, los angelitos se dedicaban a abastecer a ciertos restaurantes orientales, y de paso, diezmar a la población felina del lugar.  Cosas de niños. 

- Gabinete de Investigación Las sabuesas sin olfato, dígame. Con una llamada misteriosa, sin interlocutor identificado se anunció lo que ellas bautizaron como un crimen asturiano

- Pues, vamos para allá que pa luego es tarde, dijo la Ginesilla. Hay que aclarar que la mentada Ginesilla, la que entra y sale de Wonderland, como Pedro por su casa, es la socia de Barbarita en el Gabinete de Investigación Las sabuesas sin olfato. Rubia y menuda como un pajarillo. De corazón escacharrao y un ímpetu arrollador. Es sagaz y mal pensada, lista como una ardilla. Come poco y revoluciona el cotarro con su sola presencia. Buena elementa. 


                 EL MISTERIO DEL ACANTILADO. FIESTAS DE SAN MATEO. 

El rumor del descubrimiento se extendió por el pueblo y por los lugares vecinos con la rapidez de las lenguas de unos habitantes ávidos de novedades y de chisme. Habían encontrado un hombre muerto entre las rocas de la playa del Suspiro y había tema para rato. 

El muerto estaba boca abajo, había que esperar al juez y no se le podía mover. Enterrado en algas y arena, era difícil de identificar, un reto para los curiosos que ya empezaban a hacer sus propias y macabras quinielas acerca de quién es quién

Entre los primeros testigos que acudieron al escenario del crimen se encontraba doña Porfiria, aunque ella misma aclaraba que en realidad lo vio su perro, Bigotes, pero que ella se llevaba el crédito porque “alguien tiene que representar a la familia”.

—¡Ay, Virgen santa!, gritó Porfiria al ver el cuerpo boca abajo. ¡Un difunto en mi ruta de caminata! ¡Esto me arruina las calorías quemadas!

Barbarita y su socia peinaron todo el pueblo. Pronto llegó la Guardia Civil, pero ellas estaban allí para solucionar el misterio e interrogar a toda la galería de personajes que se agolpaban curiosos para fisgar y seguir chismorreando. 

- Por favor, no se amontonen. Dijo la Gine. Iremos preguntando a todos para ver qué pueden decirnos. Señora, échese a un lado que no nos deja trabajar

- Necesitamos aclarar este asunto cuanto antes porque para eso estamos aquí. Y porque nosotras venimos del sur y aquí hace un frío de muerte. Hay que joderse con el norte, si estamos en septiembre y no para de llover. Orbayo le llaman ustedes. Una temporadita en Torremolinos les daba yo. 

 - A ver, a ver , dijo Romualdo, el guardia civil pelirrojo y pecoso,  ajustándose el cinturón.   - ¿Quién es el occiso?

 - Un hombre muerto, respondió Porfiria, como si Romualdo hubiera preguntado la capital de Marte.

Mientras el agente intentaba parecer profesional tomando notas en una libreta que tenía más dibujos de dinosaurios que apuntes, empezó a armarse un corrillo de curiosos. Además de las mencionadas fuerzas vivas, que se plantaron in situ para hacer valer su importancia en la comunidad, El Suspiro se fue llenando de gente con más teorías que Pitágoras. 

En menos de diez minutos, ya había tres versiones distintas de lo ocurrido:

- Se resbaló mientras hacía yoga extremo, dijo don Carmelo el médico.

- Fue empujado por una gaviota vengativa, teoría propuesta por la señora Carola, enemiga declarada de las aves desde que una le robó un churro en 1998.

 - Es un espía internacional, según el joven Tito, que veía demasiadas series y que aseguraba haber reconocido al hombre “por la mirada misteriosa” (el cuerpo seguía boca abajo).

Romualdo suspiró.

Sabía que resolver aquel caso iba a requerir inteligencia, paciencia y quizá café gratis en la panadería de Doña Ubalda.

 - Bueno, lo primero es identificar al fallecido, dijo Romualdo.

 - ¡Ya está identificado! , gritó Porfiria. Es Benito, el cuñado de mi vecina.

 - ¿Cómo lo sabe?

 - Porque lleva las sandalias de Benito. Sólo él usaría calcetines con sandalias en público.

Todos asintieron. Tenía sentido.

Pero entonces… Benito apareció, caminando tranquilamente hacia el grupo.

 - ¡Buenos días!, dijo. ¿Qué pasa aquí?

El silencio se podía cortar con un cuchillo… de plástico, pero cortaba.

Romualdo lo miró, luego miró al muerto, luego volvió a mirar a Benito.

 - Entonces… si tú estás vivo… ¿ quién es ese?

Benito se acercó al cuerpo, se agachó, lo miró atentamente y declaró:

 - Ni idea, pero esas sandalias son de imitación. Un guaje sin estilo. 

Y a estos Sherlocks de guardarropía, se añadieron más teóricos: Freddy Saturny, el de los dientes grandes, Ángel Bravo, el cantante de Asturianadas, Antonio Menéndez, el funcionario de la ONU, Ricardo Orégano, alias el Dandy, Félix Rubio, ' El Consorte '. 

Y muchos jartibles más, todos, cómo no, armados de sus correspondientes paraguas y chaquetón de plumas. 

El misterio del acantilado acababa de complicarse… y el agente Romualdo ya había decidido que hoy, definitivamente, iba a necesitar dos cafés.

Nuestras chicas, entretanto.. No perdían puntada. 

Entre tanto barullo, y cada vez más calada por el Orbayo, Barbarita rezongaba.

- Desde luego, esto no hay quien lo aclare con tanta gente entrometida. Entre la vieja, la Porfiria y su perrito, el picoleto pelirrojo, que no tiene ni idea, y la caterva de curiosos con su propia teoría a cuestas, esto está resultando un lío de padre y muy señor mío. Tendremos que aplicar nuestros propios métodos, incluso, si es necesario, hasta el de la tortura infalible. Ya veremos, de momento habrá que aprovechar que están en fiestas para enterarnos de algo más. 
 - Y el juez sin aparecer, y el fiambre, ahí tapao. Mira Barb, ahí viene más gente, veamos qué podemos averiguar, repuso la Ginesa con cara de ardilla. 
Mientras la lluvia fina se convertía en aguacero la gente atestaba las calles preparadas para las fiestas. De un chigre a otro y sin atender al mal tiempo, los pachorros no paraban de bailar y cantar. 
El prao parecía un concierto de Rosalía
 De pronto apareció la banda de gaitas. 
- Los que faltaban, dijeron las sabuesas. -Porque, estos, cuando se lían con la sidra, la gaita y el bombo no hay quien los pare. 

- Vamos a ver, señoras y señores, dejen de trotar un poco y dígannos sus nombres y si saben algo del muerto, que cada vez está más tieso y más mojado, el pobre.
 - Pues mire usted, señora sabuesa, nosotros no hemos visto nada, pero creemos que puede ser un marino de esos que van en barcos de pasajeros, dijo Ana Rosa, otra pelirroja, que parecía llevar la voz cantante del corro vecinal. Tenía vocación de presidenta de Comunidad de vecinos o de casa regional. 

- Pues, a mí me parece que este home no es de por aquí, tiene pinta de embarcao africano, añadió la Mari Obdulia. Muller tan bajita como sagaz, y entendida en asuntos marítimos por haber trabajado en su juventud en la industria del salazón. En el pescao. Secando volaores. 

- También puede ser uno que viene con los feriantes de San Mateo. Pareciome haberlo visto en El tren de los escobazos. Hacía de bruja, añadió Florentino

Y así pasamos las horas y las horas: mojadas y locas por la lluvia y el viento, por los porrazos del tío del bombo y los sonidos de las gaitas, que parecían más alaridos que melodías, tal era el estado de crispación del personal. 

El aire olía a manzana fermentada y pareció que el cielo y la tierra se confundían en negrura y oscuridad. Pero la gente seguía a lo suyo : el disfrute padre con chaquetón de plumas. 

Ginesilla y Barbarita, hartas ya de tanto chisme, tanta gaita y tanto bombo, decidieron agarrar el toro por los cuernos y terminar de una vez con tanta historia. 

-Nosotras estamos deseando volver a Torremolinos, así que... 
De repente, se hizo el silencio, y como para zanjar la algarada vecinal, apareció un coche que entrando por la Avenida de Los Crisantemos Mustios, paró en seco en el centro de la plaza. 
- Es el coche del juez. Es el señor juez que viene de la capital del Concello. ¡Abran paso a la autoridad judicial! 
El señor juez, que en vez de plumas, vestía gabardina de firma gallega, apareció todo colorado y en trance de digestión de una buena ración de fabes con almejes. Por variar del gochu y evitar así la peste porcina. 
 - A buenas horas, mangas verdes, ahora que le estábamos tomando gusto al chaquetón de plumas, viene el tío Paco en forma de juez. Pero, mientras saluda a medio pueblo, vamos a la playa a poner en práctica nuestro método super infalible. Que no se diga que las de la Carihuela no hacemos las cosas bien. 

Y allá que se fueron las dos sabuesas, mulleres de Andalucía, les empezaron a decir los del pueblo, a resolver, de una vez y por todas, el puñetero Misterio del acantilado, que les estaba dando dolores de cabeza y síntomas de pulmonía doble. Una por cada una. 

Y como si de una película de Berlanga se tratara, allá que se formó la comitiva más grande que nunca se vio en el pueblo de San Pachorro. Con el juez a la cabeza, los guardias civiles, los vecinos en tropel y la banda de gaitas, con el tío del bombo, que siempre estaba en la otra acera, se dirigió la procesión hacia la playa. 

 - Ye un marinero. 
 - No, que ye un viajante.
 - Pues yo creo que ye un feriante. 
Y pom, pom, y chunda, chunda, y que llegamos a la playa y que el muerto está sentado en una piedra , con evidentes signos de estar muy perjudicado...¡Pero vivo!. 
- ¿Pero, qué ha pasado aquí? Exclamaron todos. 

Pues que nuestras mulleres investigadoras fueron muy listas y astutas. 
Mientras la gente lo daba todo en las fiestas, Barbarita y Ginesilla se acercaron a la playa muy silenciosamente y, en un descuido de la vigilancia policial y saltando el cordón de seguridad, como dos ágiles gacelas que eran...empezaron a cantar el repertorio entero de Los Chanclas, El Tractor Amarillo con algún toque de recitado de las recientemente publicadas  Memorias de un fantasma, de autor emigrado al desierto, y que, con La canción del pirata de Espronceda, a ritmo de reggae, hicieron que se produjera el milagro. Y el muerto resucitó....Porque no estaba muerto,  señores, que estaba ... Ya saben ustedes. Aunque suene a manido y repetido. 
El Vicente, porque se llamaba Vicente, el guaje Vicente Pedrayo,  llevaba tres días de juerga continua, a base de Sidra Trabanco y huevos duros. 
- Cayóme, dormime en la playa y no desperteme hasta que oí cantar a estas dos mulleres raras fumando en pipa. 
- Son coses de la folixa. O milagro de San Mateo. 
El viento seguía rugiendo, la lluvia dando abrazos, el paisaje, ya completamente lleno de chaquetones de plumas. Como una plaga. 
Y, el tío de la Tabarica, el del bombo, seguía dale que dale, desde la acera de enfrente. Para despedir a las Sabuesas sin olfato. Hasta la próxima. 







CONSTANCIA DE LOS DÍAS: llega el frío. Abríguense. Los plumas son excelentes.

¡Puxa Asturias! ¡Viva Torremolinos!

Un recuerdo para los grandes que se van.

Luna Hassan. Difícil de definir cuando no hay palabras porque era dueña de todas las palabras. Se nos fue la mujer de una pieza, de las que quedan pocas. Querida por tanto amor como dio a todos. Y gracia, y salero y buen humor. Trabajadora, alegre, amante de la fiesta y del mar. Mujer tal cual, sin conservantes ni colorantes, porque era natural y auténtica desde  la cuna, allá en el Tetuán de hace casi un siglo. Vivió las épocas de carestías como vivió las de abundancias: con el mismo talante emprendedor y optimista, porque en su esencia estaba vivir y superar, para sí y para los suyos. Dueña de mil y una anécdotas que quedan en la memoria de todos los que tuvimos la suerte de conocerlas y disfrutarlas. 

Luna Hassan quedará siempre en nuestra memoria y nuestro corazón por lo vivido, compartido y aprendido. Ser de luz. Gracias por haberte conocido y disfrutado mi querida amiga. 

Cien años para recordarla. 

Alfonso Ussía. Poco que decir que no se esté diciendo ya en las necrológicas del Parnaso. Periodista maestro de la columna y el artículo de opinión, con su estilo característico de humor, sarcasmo y fina ironía. Hizo del epigrama y el soneto un vehículo para fustigar a todo bicho viviente. De él aprendí la sensación de horror vacui, ante una hoja de papel vacía, y sin saber qué escribir. Y también aprendí a reírme y a leer entre líneas, como un milagro de la escritura en la descripción de tipos y situaciones. 

Se acaba de marchar de este mundo traidor, para marchar a otro más divertido y cachondo por la gente con la que se va a encontrar: allí le estarán esperando sus amigos Chumy Chumez, Manolo Summers, Luis Sánches Polack, Tip, Antonio Mingote, su Marqués de Sotoancho y...hasta el mismísimo Don Mendo y su corte de bayaderas. No quiero ni imaginarme la que van a liar. Y, cuando vean a Luna, seguro que la invitan a unirse a esta troupe del ingenio y el buen humor. Buena se va a armar. 

Como dijo Romanones, ¡Vaya tropa!

Descansen en paz.



13 comentarios:

  1. Que buenísima y amena historia. Cada línea me ha producido una carcajada. Que bueno es contar cosas con chispas de humor. Enhorabuena a Barbarita, !! Eres genial ! Que golpe de risa me ha dado con :”El prao parecía un concierto de Rosalía” jajajajajaja ( un abrazo de tu prima )

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  2. Hola ! Soy Ana Mari , que la tierra te sea leve Luna , un relato muy ameno de Barbarita

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  3. Mis felicitaciones Barbarita. Relato entretenido y muy cinematográfico 😊

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  4. El cocinero flamenquito6 de diciembre de 2025 a las 16:40

    Te felicito amiga , me gusto tu relato un flamenco abrazo que Dios te bendiga 😘👍

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  5. ¡¡!Me requerencanta!!! Y ese toque de humor lo hace muy ameno :) Qué imaginación infinita tienes, Barbarita

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  6. Que relato mas divertido . Se me ha hecho corto. Enhorabuena ! Un nuevo seguidor. Viva Asturias , patria querida y viva Torremolinos. !

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  7. Un relato genial, Barbarita. Espero más noticias esa detective tan singular. Pilona

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  8. Un relato minucioso y divertido ambientado en la tierrina asturiana y con un final inesperado y además alegre.
    Lo que termina bien, bien está.

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  9. Muncho me prestó que’l paisanu de tar fechu una llaceria entamó a respirar.
    ( Me gustó mucho que el señor de estar hecho un desastre, comenzó a respirar)

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  10. Cada vez que lo leo , más gracia me hace. Barbarita eres auténtica !!

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  11. No estaba muerto , estaba de parranda ! Jaja Que relato más bueno ! Yo también he estado en las fiestas de san Mateo ! Hace muchísimos años ! Cuando estaba con mi ex 🤪( ahora es el novio De la Rosa de España ) 💋Besotes Barbarita

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  12. Jajajjaja! Que buen relato prima!!! Vaya final, me has tenido en vilo, jajjaja!
    Bonito recuerdo a estas dos personas que han dejado esta tierra.
    Descansen en Paz y que la tierra les sea leve.

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  13. Digno del mejor Ibáñez, pocas cosas mejores se pueden decir!!

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