Barbarita y el Edadismo
Observando y mirando. Vaya dúo de gerundios me ha salido. Y, a tenor de lo que veo a mí alrededor, me ha dado por reflexionar sobre el Edadismo. Un término que se acuñó allá por 1968 y que nos viene a decir que a las personas mayores se las discrimina, precisamente por eso, por ser mayores. Por ser viejos.
Sin querer meterme en asuntos de gerontosociología, he de decir que a Barbarita le interesa el asunto por estar ya casi metida de lleno en ese saco de discriminación negativa, triste y, a veces, vejatoria.
SÓLO POR SER VIEJO
Esto podría parecer un artículo distópico, la reflexión sobre una situación de un mundo donde los mayores no tuvieran cabida, sólo por el mero hecho de serlo.
Pero vamos a lo mollar. A lo que hace que se mire a los viejos con recelo, sólo por presentar ciertos síntomas como una peor salud física, y mental, una menor calidad de vida derivada del aislamiento social, la soledad, o un mal estado del músculo financiero. Lo cual lleva directamente a una gerontofobia que ya es común en el mundo entero o, al menos, en zonas de las llamadas ' civilizadas' .
Y, ante esto, Barbarita reflexiona que este mal de nuestro tiempo, que ya se ha convertido en una pandemia social, refleja claramente el tipo de sociedad en el que nos hemos convertido. Los mayores molestan o estorban. Son piezas de museo a las que se presta poca atención porque ya no sirven. No nos sirven.
Hace unos días, Barbarita leyó un artículo en el que se aconsejaba la forma de eliminar ' el olor a viejo' ( sic ) Aunque ya se sabe que este olor es el resultado de ciertos procesos químicos que acompañan al desarrollo de la evolución del proceso de envejecimiento. Un asunto interesante que lo rancio y lo caducó, apesta.
Barbarita no quiere hacer demagogia con el asunto, pero, la verdad es que no ha oído nada referente a "cómo eliminar el olor de los adolescentes". Nada más y nada menos que hormonas con patas. Será porque en ellos está el futuro. Alegre y optimista. Porque aún no se bañan en el manantial de senectud.
En algunos países, el lenguaje, que nunca es inocente, se llama a los mayores, sobre todo a los padres, " viejo, viejita". Son sociedades que aún no han desterrado a los viejos. Aunque, cabe resaltar que este modo de actuar sólo puede ser efectivo, si no se reduce a lo meramente ' folklórico', sino se llevan a cabo acciones positivas hacia las personas de edad provecta.
También es interesante abordar la cuestión de los viejos en relación con el ámbito familiar. Porque no es infrecuente ver, cómo llegando a cierta edad, los padres, abuelos, o mayores de la familia, se convierten casi en 'Aliens'. Ya no se fían de ellos, : " no conduzcas, no te canses. No hagas esto o aquello que ya no estás para esas cosas"..." Y tú qué sabes"... Obviando la sabiduría y la experiencia atesoradas en los tiempos ' inodoros' y válidos.
Todo este batiburrillo de reflexiones de aficionada a la antropología social, es fruto de la observación diaria, de un mundo en el que, cada vez se tiene más miedo a ser viejos. A hacerse viejo. A entrar en la edad del Edadismo. Con todo lo que comporta.
Hay que recordar que en la etapa de vejez se acentúan ciertos rasgos conductuales que también se tuvieron en la juventud: manías, tics de carácter... Por eso, y casi llegados al final del camino, nos convertimos, así mismo, en seres repetidores de recuerdos, locuaces en exceso, gruñones, ! Ay, mi Señor de Albrit! O, quizás, todo lo contrario: callados, introvertidos y aislados de un mundo que ya nos es ajeno. Por todo ello, respeto y comprensión. Aunque cueste. Porque todavía están aquí. Y no para discriminarlos.
Dicen que la vejez es fea. Una afirmación elevada a categoría de ' verdad irrefutable ' . Y, es por eso, por el miedo a mirarnos en el espejo en el que ya no nos reconocemos. Miedo a la proximidad de la tan temida ' fecha de caducidad ' que nos hace olvidar que, este tiempo " también es nuestro tiempo", gracias, maestro Manuel Alcántara. Un tiempo que hay que vivir para enseñar todo lo aprendido. demostrar que no se es una rémora, sino un activo muy digno de tener en cuenta.
De estás consideraciones, Barbarita ha extraído una conclusión: no temer a la vejez como algo nocivo, preparar el físico y el intelecto, no dejar que nos excluyan. Porque aún tenemos mucho que decir. Mucho pito que tocar en la gran orquesta sinfónica de la vida.
¡Y, lo demás, importa un pito!
Barbarita está en la flor de la vida y escribe mejor qué nunca.
ResponderEliminarLúcida , inteligente y ágil en todos los sentidos.
Enhorabuena por destapar una nueva juventud llena de calma, positivismo y proactividad
Barbarita siempre será joven,tu prima " la mayor" se considera casi en lo mejor de la vida,conque ...tú...con más capacidad y más juventud que ella, siempre serás viveza y alegría, lo demás...IMPORTA UN PEPINO.
ResponderEliminarMe ha encantado. Me ha dado que pensar y quiero más!! Viejita, para cuando las recetas?
ResponderEliminarCuántas verdades, amiga. Me ha encantado leerte... Cómo siempre. Nos queda mucho camino por recorrer, mucho por vivir, disfrutar y compartir lo aprendido. Lo demás ya, como bien dices: "¡ Importa un pito!"
ResponderEliminarGenial. Patrás, ni pa coger impulso👏👏👏
ResponderEliminarQue buen tema nos ha traído Barbarita esta semana. Gran observadora de la sociedad actual nuestra Barbarita. Una pena que sea así y no sean nuestros mayores como en generaciones anteriores y en otras culturas donde son claves en la sociedad. Por su sabiduría y experiencia. Gran tema si señora. Bravooo.
ResponderEliminarLos años aportan experiencias en nuestro día a día,Barbarita
ResponderEliminarDesde el momento en que nacemos , estamos envejeciendo cada segundo ,cada minuto ... Pero nos sentimos ágiles , fuertes , grandes, incluso superiores a los que vemos más mayores que nosotros , pero nada más lejos de la realidad , los mayores son nuestros pozo de sabiduría , por sus experiencias , hazañas, y nos traen aire fresco, al que aportar en nuestras vidas, como tú estás haciendo ahora con tus publicaciones , gracias por compartir tu visión de todo , enhorabuena 😘😘😘
ResponderEliminarOleeee por Barbarita ,que bárbaro de verdadesss ,por eso ,yo veo a mi madre cada día, y le da vuelta a más de una de 40 jajaaaa!!! Miles de besotesss pequeña
ResponderEliminarDesde te conocí siempre te decía eres el libro gordo de Petete hace 40 años y después cambio tu vida y te viniste a la costa y gracias que tenías a mamá Loli pudiste hacer tu carrera y tanto inútil trabajando y tú en paro tú vales mucho nena y algún día escribirás ese libro 📖 que yo siempre estoy esperando ✌️🫶🍀💋💋💋
EliminarMe ha encantado, enhorabuena el tema es interesante.Siempre he valorado a los mayores
ResponderEliminarMe encanta como escribes, te admiro como persona y narradora.Felicidades guapa
ResponderEliminarReal como la vida misma.
ResponderEliminarQuiero llegar a ser muy mayor y muy viejita y eso querrá decir que estoy viva.
Según pasan los años me siento más segura y doy prioridad a las cosas qt verdaderamente son importantes.
Bravo Barbarita!
ResponderEliminarAhora que las carnes maduradas son la exquisitez en grandes restaurantes, que lo Vintage, lo más chic, y que el movimiento “ soy mayor pero no idiota “ existe, no me cabe ninguna duda que algo va a cambiar y está en nuestra mano.
Un abrazo enorme
Tu prima (no prima )
Muy buen articulo, cariño, yaunque te he leido un poco tarde, cuando somos jovenes parece que sabemos todo y que nos vamos a comer el mundo, no nos damos cuenta de que con los años se adquiere más sabiduría y experiencia
ResponderEliminarMe encanta leerte. Tus relatos aportan cosas muy interesantes
ResponderEliminarTu prima Marinés ❤️