Y LOS MUCHACHOS DEL BARRIO LE LLAMABAN...
Desde que comencé a escribir en este humilde y querido blog, me rondaba por la cabeza hablar, precisamente de eso, de ' la cabeza ', o mejor dicho, de los males que podemos sufrir los seres humanos cuando nuestro cerebro, nuestros "nervios" o los desencuentros con nuestros interiores se llegan a convertir en una pelea de demonios de todas clases.
Lo que, resumiendo, se llama ahora " salud mental", o, mejor dicho, la falta de ella, lo que nos convierte en enemigos de nosotros mismos, y nos acerca al más peligroso de los abismos.
Al pozo de la disonancia, la sima donde se alojan los fantasmas de la mente enferma, con todo lo malo y lo peor de lo malo. Una niebla que cubre toda nuestra capacidad de ser para sumirnos precisamente, en el " no ser". En el fondo del pozo.
Y llegado a este punto de mi reflexión sobre el asunto, me viene a la memoria un cuento muy breve que escribí en una hoja sin papel ni pantalla.
En mis adentros más profundos lo redacté. Y, ahora, no sin cautela y el máximo respeto, quiero compartirlo con los lectores.
LA NIÑA Y EL POZO
La niña Manolita.
Ni está linda la mar ni el viento, que ya sabemos que el verso no se refiere a ninguna Manolita. Ni todo es de color de rosa. ni de ningún color claro y brillante. Porque es más bien oscuro. Gris. Negro. Opaco. Triste y sin salida. Un pozo.
La niña Manolita, de infancia feliz, rodeada de amor y de gente querida, también se vio muy pronto, rodeada de responsabilidades y de la necesidad de ' cumplir con su deber y su obligación'. Era su sino.
Pero no parecía nada importante. Y, la niña Manolita, amable y gentil, hacía lo que se esperaba de ella. Sin rebelarse ni protestar. Porque así, y como decía su madre estaba escrito. Y no había lugar a réplicas ni a protestas. Era su misión: la sumisión sin levantar la voz.
Y el pozo comenzaba a formarse. Pero nadie se daba cuenta y a ella aún no le llegaban sus señales. Porque, sí, señores, los pozos hablan desde muy adentro y mandan señales a quienes quieren atrapar, engullir y atraer al fondo. Sin salida. Sin una cuerda a la que agarrarse para salir. Porque el pozo es más listo que todas las Manolitas de este mundo. Y los cantos de sirena son tan fuertes y atrayentes que es casi imposible sustraerse a su encanto.
Y pasaron los años. Pasó un tiempo invaluable en el que la niña M seguía ' cumpliendo con su deber ', con lo que se esperaba de ella . Y era feliz y despreocupada porque, de momento, el pozo estaba sellado.
Y mudo.
Y cambió su vida. Hasta cambió de continente geográfico. Y seguía siendo feliz. Cada vez más llena de responsabilidades y trabajos de vida. Pero era feliz porque era fuerte. Más fuerte que su entorno. Más fuerte que el pozo. Al que ignoró durante años... hasta que sucumbió y comenzó a rendirse.
Y las llamadas desde dentro del pozo , traducidas en el "siempre servir y proteger" a todo y a todos, se convirtieron en gritos que la acuciaban a bajar, a entrar, a tirarse y a dejarse el alma dentro.
Ven, Manolita, ven. No temas, baja. Aquí serás feliz.
Y Manolita, la dulce y gentil Manolita, cedió a las llamadas y terminó por arrojarse.
Al principio, sin apenas signos visibles- sólo por una persona que se convirtió en su guardiana para intentar salvarla antes de llegar al fondo del abismo-.
Pero de nada sirvió. Los fantasmas de su cerebro pudieron con todo y Manolita se vio envuelta en la nebulosa de su propia mente. Con el alma hecha pedazos, y el corazón a cuadritos.
Pero, como no siempre todos los cuentos han de terminar mal, en esta ocasión vamos a dibujar un happy end para su historia.
Al final, las cuerdas fueron más fuertes que sus deseos de desasirse del mundo y, con ayuda y voluntad, logró agarrarse a las lazos que le tendían y consiguió ver la luz, no sin antes sufrir mil heridas en el proceso, pues el brocal del pozo, duro y áspero le impedía el paso; tal es la fuerza de una mente torturada y atrapada en las tinieblas de la vida.
Para ti, querida Manolita. Siempre dulce. Siempre gentil.
A modo de coda: Un 34 por ciento de la población española sufre algún problema relacionado con la salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los más comunes.
Aunque este tipo de enfermedades se contemplan entre los servicios de la Sanidad pública, el acceso a ellos es aún muy limitado y existe una dependencia de cuidadores no profesionales, como las familias de los enfermos que apoyan los procesos en la medida de sus posibilidades.
En cuanto a los tratamientos, una parte significativa se basa en la prescripción de fármacos. No olvidemos que España se encuentra en la lista de los mayores consumidores de ansiolíticos de la Unión Europea, que toma, en su mayor parte, la población femenina.
Muchos hospitales fueron cerrados a partir del año 1986, y algunos no volvieron a abrir sus puertas.
De esta forma, las miles de Manolitas que aún se encuentran en el fondo del pozo, necesitan una urgente puesta en marcha de lo que se ha dado en llamar " políticas activas" y, que no es, ni más ni menos que los planes de atención a esa población desasistida, se conviertan en una realidad positiva y palpable.
Con medios, agilización de los trámites para el comienzo de los tratamientos y hospitales públicos dedicados a ello. Con visibilización y posterior integración del enfermo.
Asumir con normalidad que los dolores del alma son tan importantes como los del cuerpo. Cuidar. Comprender. No segregar.
De lo contrario, los pozos seguirán llenándose sin remedio.
Y, en este doloroso contexto y, una vez más, se impone la necesidad de hacer frente al problema, no olvidar al que lo sufre y a quienes lo sufren junto a ellos con dolor e impotencia.
La mayoría de las veces se consigue salir del pozo. No bastan pastillas de colores ni el apoyo de los familiares. Sólo se necesitan los lazos adecuados para subir a la superficie.
Para ver la luz.
CONSTANCIA DE LOS DÍAS: el corazón a cuadritos. Me ha gustado la frase. No se me ocurre nada más. Ni nada menos.
Súper buena reflexión
ResponderEliminarSobre la Salud mental, bravo!
Que importante es la salud mental. Estupendo relato el de hoy también Barbarita .
ResponderEliminarSoy la “Ginesilla” a saber a dónde le habré dado que otra vez salgo en anónimo ….😞
EliminarEs muy sincero y profundo. Yo, me siento muy identificada con “Manolita”. El pozo siempre está ahí y puedo escuchar su eco, a veces el agua me llega al cuello, pero siempre intento salir a la superficie.
ResponderEliminarHas conseguido expresar algo tan verdadero que todos llevamos dentro, te felicito por ello, me parece excepcional. Sigue siempre siendo como eres Barbarita, que nada te haga cambiar, tu alma está bien reflejada en tu escritura y es algo que no consigue cualquiera. Eres única.
De tu fan incondicional Alejandrina.
🫂❤️🙌
Brillante! Escrito desde el corazòn👏👏👍👍👍
ResponderEliminarLa importancia de la salud mental. Gracias por dedicarle tiempo. Muy acertado 👏👏👏
ResponderEliminarQue alegría de tener la suerte que a pesar de los varapalos que me han dado en la vida y de tantas perdidas mi salud mental es lo mejor que tengo en mi cuerpo lo demás pasable, siempre hay que mirar para detrás y agradecer al universo y dar gracias gracias gracias 🫶
ResponderEliminarCada nueva entrada supera a la anterior y yo ,me quito el sombrero!
ResponderEliminarGracias por compartir con nosotros esta reflexión y el cuento de Manolita
ResponderEliminarOjalá esta reflexión la leyeran muchas más personas. Es fantástica
ResponderEliminarLa salud mental, qué poco hablamos de ella. Muy buena entrada. Pilona
ResponderEliminarComo trabajador que presté servicios para un Dpto. de Salud Mental, puedo afirmar, que al igual que otras unidades o especialidades asistenciales de nuestro Sistema Sanitario, la Salud Mental siempre tiene carencias de especialistas (psiquiatras, psicólogos, DUEs especialistas .....) El acceso al primer nivel de Atención a la Salud Mental (Unidades de Salud Mental en los Centros de Salud) no debería tener demora, pero existe y es más acusada en las regiones "pobres" que las "ricas".Estadísticamente, los datos son demoledores, el 30% de la población española sufre de algún trastorno y el 60% no reciben ningún tratamiento, supuestamente por esta falta de medios y demora en el acceso a las U.S.M. Se puede hablar por lo tanto de una situación crítica.
ResponderEliminar👏🏻👏🏻👏🏻 Muy buena Reflexión Barbarita ! Cuanta gente se habrá sentido identificada con Manolita ! Esa frase lo dice todo .. “siempre servir y proteger “ , la madurez siendo muy niñ@ , las responsabilidades .. no solamente es cuidar a veces uno necesita que lo cuiden .. ansiedad , depresión .. que importante es la salud mental !!! 👏🏻👏🏻👏🏻 Muy buena Reflexión Barbarita !!!!💋
ResponderEliminar¡Qué reflexión tan acertada, Barbarita! Me siento muy identificada... Gracias, gracias, gracias.
ResponderEliminarMensaje día 9 a las 0:54 ! Soy Mer de Madrid ! 💋
ResponderEliminarFantástica reflexión Barbarita!! Como siempre genial❤️❤️❤️
ResponderEliminarC,est moi qui a écrit MCP Barcelone👆👆👆
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