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sábado, 13 de septiembre de 2025

BARBARITA RELATA. ENSAYO CON GENTE. EL FINAL DEL VIAJE. LA LLEGADA.

 

BIENVENIDOS A VERACRUZ


Y llegaron a su destino. Al puerto soñado de la ciudad soñada y mil veces imaginada, por desconocida y deseada. 

VERACRUZ. 

Tras casi un mes de navegación y zozobra emocional, nuestros artistas de la Fauna Diversa, que así quedaron bautizados sin saberlo desde el primer capítulo de este relato, pisan tierra firme en el sitio más parecido a sus lugares de origen, tal es su anhelo de vivir otra vez junto al mar, aunque este estuviera a miles de kilómetros de casa. 

Pero había mar, palmeras, vientos y palabras conocidas y familiares: el idioma español, en el que algunos habían aprendido a hablar y, hasta a rezar, volvía a acariciarles los oídos y llenado el corazón.

 Con otro acento, otro deje, distinta musicalidad, pero español. La lengua que amaban todos. 

Allá por los años 40 del siglo pasado, Veracruz, perteneciente al estado del mismo nombre, situado en el Golfo de México, se destacaba como portadora de una rica historia: primer puerto y ayuntamiento fundado por los españoles en América. En esa década, tan crucial para el mundo, Veracruz se consolidaba como un puerto vital para el país Azteca, y fue, igualmente importante en el desarrollo del México post revolucionario, marcado por unos años convulsos y violentos que culminaron en una etapa de desarrollo y, para los españoles, la puerta de entrada y acogida. Como la entrada al cielo, después de tantas penurias sin fin en aquella vieja Europa que muchos nunca volverían a ver. 

Pero, por el momento, Europa había quedado atrás. La gente quería olvidar y conocer mundos en paz, tierras diferentes donde poder vivir sin miedo. La tierra de promisión estaba allí, bajo sus pies, en un ambiente lleno de luz y color, olores y sabores casi hermanos, con gente que sonreía y tendía la mano sin preguntar. Ese era el México que les recibió con los brazos abiertos. A ellos, y a cientos de españoles anhelantes y también un punto recelosos del futuro. 

Música, banderas, flores, frutas y dulces típicos, todo era poco para recibir a los hermanos españoles que huían de una patria devastada y en ruinas, y a los que se ofrecía la oportunidad de cambiar sus tribulaciones por trabajo, paz y libertad...Al menos, a algunos, porque de todo hubo y eso forma ya parte de la Historia del siglo XX en aquella tierra de acogida.

Pero...¿Cómo encajar a tanta gente en el entramado de un país con mejores intenciones que medios de acogida efectiva?. ¿ Cómo encajó nuestro grupo de artistas exhaustos y con las ilusiones justas para empezar de nuevo? La tarea, nada fácil para nadie sin referencias, apellidos sonoros, o políticamente comprometidos se presentaba muy cuesta arriba para desarrollar un trabajo artístico cuando hacía más falta mano de obra que las dedicadas a los pinceles, partituras y papel de escribir. 

Pero había que intentarlo. El Sinaia había sido su último asidero antes de abandonar tierras hostiles, ya no había vuelta atrás y ellos lo sabían. Y había que comenzar una actividad. Para eso habían atravesado el océano. Para ello habían vuelto sus vidas del revés fiados en la esperanza del nuevo mundo por descubrir. 

Pero eran muchos. Demasiados fiados en la misma esperanza y con el mismo objetivo. 

Vivir y trabajar en paz. Vivir, todavía. 

Veracruz, puerto pujante y lleno de vida comercial, ofrecía pocas oportunidades para los artistas. 

Se imponía ir a la capital, el Méjico situado en una laguna. La capital de millones de personas donde todos buscaban cobijo: indios autóctonos, campiranos, gente desplazada de pequeños pueblos animados por la misma idea. 

La ciudad donde todo era posible en medio de la gran mezcolanza jamás conocida: de las grandes mansiones al inframundo. 

De la opulencia a la miseria. Bendecidos y malditos. Renombrados y olvidados. Terreno abonado para todo lo mejor y todo lo peor. 

Era el signo de los tiempos y allí llegó nuestra troupe. Al olor del triunfo, que sólo era la capa superficial de la realidad. 

Una vez perdidos los ecos de los recibimientos entusiastas, la música se apagó, las flores se marchitaron y los dulces y las frutas había que pagarlos.

 Como cuando dieron el gran salto a la Europa floreciente de los años 30, ahora, aunque menor, había que dar un segundo salto decisivo hacia la capital de la República. La de las promesas del presidente Cárdenas. La de los brazos abiertos...

Así, y en un salto menos peligroso que los anteriores, nuestra fauna diversa, que llegaría a formar parte del importante grupo de los conocidos como Trasterrados, comenzó a ver la luz entre tanta tiniebla pasada. 

Los cientos resultaron miles y de todos, no todos tendrían fortuna. Ni apellidos, ni posición, ni fama académica. Sólo talento entre la marea que intentaba abrirse paso. 

Pero los tiempos estaban cambiando y la repercusión de la guerra europea en la industria del entretenimiento de los Estados Unidos iba a serles favorable. 

El túnel abría sus fauces, y, a través de él llegaron al DF. A la nueva Meca de los desposeídos de la suerte. Esa iba a ser su oportunidad e iban a aprovecharla. 

Manos para pintar, para componer y escribir. El país necesitaba un baño del brillo intelectual que los españoles aportaron con su talento. 

Y allí estaban ellos. Los Trasterrados iban a hacer historia. 


CONSTANCIA DE LOS DÍAS.

- Comienza el curso escolar y los gorriones vuelven a los nidos del aprendizaje. Algunos con un oferta variada de pantallas que nunca sustituirán una pizarra o encerado, y, por supuesto, un buen dictado: puntual y diario, lleno de ricas palabras en la más rica de las lenguas del mundo conocido. La que decían 'de Cervantes', un señor, últimamente de moda por asuntos varios y, hasta ahora tan desconocidos, como dignos de ser investigados. Por saber. 

Aunque la fabulación sea bienvenida, extrañan ciertas novedades en la vida de nuestro escritor más universal. 

- Una vez más, la muerte está en el camino de la vida, y, esta vez, se ha llevado como del rayo a una persona que llegó a ser personaje, tal era su capacidad creativa y de ingenio. 

El pasado jueves falleció Javier Checa González. Empresario, político, comunicador y creador de unos contenidos inconcebibles en su momento. Creó y construyó un edificio de mundos nuevos y diferentes para mucha gente en un tiempo adelantado al tiempo. 

La palabra glamour fue el leit motiv de su vida y consiguió mover, cambiar y hasta indignar a miles de personas normales. Él estaba a otro nivel, a otras cosas y, a ritmo de Tango,     Vals y Pasodoble alborotó el gallinero dormido. 

Su paso por la vida no dejó indiferente a nadie. Hay que provocar para que el espectáculo atraiga más. Siempre una vuelta de tuerca más para hacer posible lo imposible, creíble lo descabellado, aceptable lo absurdo. Y lo consiguió. A fe que lo consiguió. 

Su luz terrenal se apagó. Ahora el foco le ilumina en otro sitio. Champion du monde. Descansa en paz. 

4 comentarios:

  1. Otro capítulo más en esta historia tan pintoresca, por fin han llegado a un buen puerto, para abrazar a su lengua de nuevo. Un gran relato como siempre. Gracias por la mención de Javier Checa González DEP. Un abrazo lleno de versos, no metafórico, de tu Alejandrina.
    🫂😘♥️

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  2. Otro capítulo de la vida que se cierra. Seguimos en el camino, con más historias, más capítulos...

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  3. Bonitas palabras de despedida 💋DEP Javier

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