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| Willy, el gato ilustrado. |
PARA LA DULCE ALBA, MI SUPER GATITA.
Hace pocas fechas, y con motivo de la celebración del Día del libro, tuve la oportunidad de conocer una curiosa historia que, a su vez me ha servido de percha informativa para escribir esta entrega sabatina. Vaya por delante que no me gustan los gatos pero, investigando en el amplio y particular mundo felino, he llegado a interesarme por esos misteriosos animales suaves y peludos, perdón que ese es otro animal, hasta el extremo de ponerme a andar con sus patas y a ver el mundo con sus ojos insondables y sus finos bigotes. Casi de policía.
Todo comenzó con un artículo del diario El Faro de Ceuta, que contaba las aventuras de Willy, un gato muy particular, por libertario, como todos los gatos, y por literario, como algunos de su especie.
El artículo, escrito por Paloma Abad, nos cuenta las peripecias del ya famoso Willy, el gato que habita en la Papelería Sol y que ha encontrado refugio y vivienda al abrigo de toda clase de ejemplares: los mejores títulos, clásicos y novísimos. Y en ese entorno, pasa sus días, entre el olor a papel y el de las calles del barrio. Donde es toda una estrella. El más conocido y querido que anda sobre cuatro patas almohadilladas. Entre Cortázar, con su gato Flanelle, Borges, con Odín, y Poe, con Catarina, Willy habita el Parnaso de los grandes de la literatura mundial y pasea, por Agustina de Aragón y aledaños dejando a su paso un suave olor a tinta.
Las historias gatunas son todas particulares, como particulares son sus protagonistas: bichos raros, dicen, independientes, de mirar intenso, y poco dados a dar cariño. Suele ser la forma de catalogar a los micifuces que en el mundo son, desde el Antiguo Egipto, a los cómics de rabiosa vanguardia. Yo no los entiendo muy bien, pero procuro...
Y en el devenir investigador sobre los mininos y sus circunstancias, he tenido la suerte de topar con Paul Xtrem, sicólogo experto en la conducta de los felinos. Estudioso del mundo de los gatos y su comportamiento, Xtrem cuenta cómo ha conseguido ver el mundo a través de los ojos de sus gatos: Lol y Linda.
- La mayoría de gente piensa que un perro es dependiente y un gato es insensible. Teoría que el experto refuta con sus propias conclusiones.
- Mis gatos tienen la necesidad de que les hable, les acaricie, les diga su nombre. Expresar lo que quieren, como tirar un objeto para llamar tu atención o seguirte a cada rincón de la casa a donde yo vaya para estar conmigo..
- Tienen una inteligencia social increíble. Aprenden qué maullido específico funciona para que les des de comer, les abras la puerta o les hagas mimos. Digamos que te dominan. En definitiva, tú les perteneces y no ellos a ti.
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| Xtrem recomienda " un libro conmovedor". |
El espejo emocional.
- Los gatos son muy sensibles a los cambios emocionales de su papi o mami. Pueden sentir si estás triste, estresado o nervioso, y a menudo se acercan para reconfortar o se alejan si la tensión es demasiada.
- Cualquier gato que tenga conexión con su dueño nota cambios en la respiración, tensión muscular o dilatación de pupilas. Detectando el miedo o la incomodidad.
- Algunos no tanto, caso de Lol, pero otros, como Linda, respetan y exigen respeto a su espacio emocional, lo que crea un vínculo de confianza más profundo y maduro, y no basado en la dependencia.
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| Canela, la gata de la Agencia Tributaria. |
Así las cosas, y siempre basándose en sus experiencias, Paul Xtrem asevera las tesis basadas en años de observación a sus dos mejores amigos, además de otros muchos ejemplares que pueblan su laboratorio.
Aunque, un ejemplo más casero y no menos importante es el de Canela Tejera, la gata sevillana que vive en Madrid, y, a la que llamaremos la gata de la Agencia Tributaria, modelo de independencia, marcar territorio y poner límites a todo el que se le acerca. Maúlla insistentemente para pedir comida. Es muy glotona e impaciente con la comida. Pero es un amor y reclama caricias. En cuanto puede se pone encima de su mamá y empieza a ronronear. Tiene diferentes tipos de maullidos para pedir juego, caricias o alimento y es bastante activa para su edad, 12 años. Le encanta subirse a los papeles (de Hacienda o el cartón de Amazon, lo mismo le da) y se siente la reina de la casa. Y nosotros sus vasallos. Pero es graciosa y, como todos los gatos, tremendamente curiosa.
BELINDA, LA CAZA RATONES
Me cuenta mi amiga Encarnita Merinero, que en su infancia del municipio sevillano de Badolatosa, los gatos eran los vecinos más famosos del pueblo: " había gatos en las calles, patios, corrales, pajares y soberaos. Algunos vivían en las casas en plan libre y con el compromiso de cazar ratones, cuantos más mejor. Eran limpios y escurridizos."
Encarnita recuerda a Belinda, la gata de su abuela Dolores. "la sacaba al patio y se iba por la calle de atrás y se ponía en el portón y en cuanto entraba alguien, ya la teníamos otra vez en casa.
"Mis primillas chicas la montaban en el cochecito de la muñeca , la tapaban y todo y la paseaban por la calle. Ni se movía. Comía chorizo."
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| Micho, sólo le falta hablar. |
Y, entre análisis de comportamiento e historias sentimentales, no me gustaría olvidar el objeto del artículo de hoy y que une al Gran Willy, de la Papelería Sol a los gatos y los literatos.
Julio Cortázar tuvo, entre otros, a Adorno, en honor al filósofo alemán, que aparece en Último round, y a Flanelle, presente en Queremos tanto a Glenda.
Su compatriota, Jorge Luis Borges, siempre me viene a la memoria acariciando a un gato, Beppo, un ejemplar blanco que también actuó de luz para sus ojos vacíos.
Edgar Allan Poe y su gata Catarina, a la que imagino de un siniestro incalculable. Tal vez influenciada por la lectura de El gato negro. Como el misterioso y terrorífico
En la no menos terrorífica novela Cementerio de animales, Pet sematary, de Stephen King, el gato Church alimenta los miedos más ocultos de los lectores en una historia perturbadora.
Vamos doblando la esquina de nuestro particular camino de gatos, con una lista de los más famosos, tanto para el gran público, como para sus familias. Inquilinos fugaces o huéspedes permanentes, los gatos arraigan en el corazón de quienes los aman. Mis respetos.
Y ahora, una pequeña nómina de gatos F.F., Famosos Fabulados, que existen en el imaginario colectivo a través del mundo del cine, la televisión y los tebeos.
- Figaro, el gato del Pinocho de Disney. Félix, el único gato. Garfield, gamberro y malévolo. Cheeshire, el gato de rayas y sonrisa misteriosa de Alicia en el país de las maravillas, al que he sacado de la sección literaria para traerla a la cinematográfica. Don gato, el habitante del callejón, capitán de una pandilla entrañable. Los Aristogatos, música y maullidos. Isidoro, el genial. Micifuz y Zapirón, protas de un delicioso soneto de Lope. Tom, el archi enemigo de Jerry. Mixi, reina del hoola-hoop, mi cuento infantil favorito, ilustrado por el gran Ferrándiz. Y muchos, muchos más, que ahora se me escapan. Para hacer honor a su fama de escurridizos.
Y más...como los gatos japoneses que pueblan comics, videos y libros, ya considerados de culto, y con una especial carga de modernidad con fondo de tradición. De Doraemon al infinito. Con la gata Kitty. Por poner ejemplos más infantiles. Aunque Japón y los gatos merecen un capítulo aparte, confieso que me superan por su oculta complejidad. Y más ...
Mina Tomé, que vivía en mi bolso. Ben Alí, el primero que recuerdo. Gato caza ratones que vivía en la carbonería de Dolores Palma.
Y Jinks, el gato andaluz, magistralmente doblado por el sevillano transterrado a Méjico, Florencio Castelló. Gracia y salero para perseguir y odiar a los malditos roedores.
Willy se retira a su morada literaria. Ha sido la luz para dar vida a mi particular cónclave de gatos.
¡MIAU!
| Día de lluvia y de gatos. El paraguas de Pepa. |






No veas el repaso que le has dado a los gatos, y eso que no te gustan. ¡¡No te ha quedado ni uno por nombrar!! Como siempre, me encanta leerte, Barbarita
ResponderEliminarBuenos días amiga , bonito homenaje le has hecho a los gatos me ha encantado , feliz día 👏👏🤗🌹💃👍
ResponderEliminarBuenos días amiga, que memoria y cuanto gato, valiente repaso le has dado a la raza canina, me encanta los gatos y me encanta como lo haces un besito
ResponderEliminarLa verdad que me está interesando a mí ahora el mundo de los gatos , como siempre aprendiendo de lo que escribes Barbarita . !
ResponderEliminarAlgo bueno deben de tener ya que los amos están felices con sus felinos les dan compañía y libran de todo lo malo de las casas 🫶
ResponderEliminarHistorias gatunas ! Que bonitos son ! 🤗💋
ResponderEliminarMe ha encantado leerlo y ser parte de tu relato. Se lo leeré a Linda y Lolo cuando llegue a casa el lunes. Un abrazo!!
ResponderEliminarTata, todo lo que dices de Wili es poco , mimado por toda la calle y si anterior mentor fue un señor cerca de la papelería con un comercio llamado Coconut , la verdad que a mí los gatos me producen rechazo y termino de fiarme de ellos . Pero tú artículo me pone en otra perspectiva para con ellos
ResponderEliminarSuerte que no te gustan los gatos, si no tendrías para más artículos.
ResponderEliminarQue original es siempre Barbarita con sus relatos. No deja de sorprendernos. Vivir con un gato o un perro es vivir la vida de otra manera. Para mí son imprescindibles en mi vida. Son familia, son un miembros más. Me gusta la energía que depositan en nuestros hogares. Me ha encantado conocer a todos estos gatitos y sus historias. Besitos desde Marbella. Tu sobrina Susi
ResponderEliminarMuy buen relato , los gatos son más cariñosos de lo que se creen , me encantas Barbarita
ResponderEliminarUna buenisima descripción de los gatos. Esos animalitos misteriosos, que aportan paz y tranquilidad a los que los tienen en casa. Hablo con conocimiento de causa. Tuvimos la suerte de disfrutar de la compañía de nuestro querido PITI durante 15años. Y sólo con mirarnos, nos entendíamos a la perfección. Además de ser cariñoso, hasta la "jartura", cuando llegábamos a casa nos estaba esperando detrás de la puerta y nos seguía y maullaba hasta que nos sentábamos en el sofá y entonces de un brinco se subía encima y se hacia un ovillo ronroneando. Era un amor❤️
ResponderEliminarMuchos besos Barbarita, de tu amiga de Barcelona 😘😘