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sábado, 15 de noviembre de 2025

BARBARITA REFLEXIONA: AYUDA A LAS PERSONAS DEPENDIENTES. TENDER LA MANO

 


UNA NECESIDAD URGENTE


No hace demasiado tiempo publiqué una reflexión acerca de la importancia del cuidado de la salud mental, de lo importante, y también, urgente que es atender a las miles de personas afectadas por los múltiples dolores que provoca una mente enferma. De, repito, la importancia de atender, cuidar, oír,  y poner en marcha programas válidos para hacer frente a un problema que cada vez se extiende más, se hace más grande y más preocupante porque es una necesidad perentoria y acuciante. 

Porque no es sólo la salud mental lo preocupante, lo angustioso. Aunque suene más llamativo. 

Si ponemos el foco sobre este gran problema encontramos muchos otros, tangenciales o de la misma medida, que afectan, igualmente, a miles de personas que, aunque de mente sana, soportan las enfermedades de cuerpos que se deterioran a pasos agigantados. Personas, asimismo, enfermas, que necesitan el reconocimiento de seres dependientes dentro de una sociedad que, la mayoría de las veces, les ignora, y hasta olvida. 

Hablamos de las personas en situación de dependencia, da igual el grado, que esperan, y desesperan, la ansiada ayuda que corresponde. A tenor de las lista de espera hasta la saciedad...o hasta la muerte.

Aunque, bien es cierto que las administraciones cuentan con aplicar los correspondientes protocolos para llegar, en la medida de lo posible, a esa extensa población en espera, de todos es sabido, y comprobado, la ineficacia de la aplicación de estas políticas sociales, bien por falta de dinero, de estrategia o de verdadera voluntad con el compromiso de tender la mano. 

Hablar de las políticas de ayudas sociales en España es hablar de esperar y desesperar. La buena voluntad de las administraciones choca con la falta de medios y con los innumerables trabas burocráticas que se presentan ante una simple llamada de atención, petición o solicitud de ayuda. 

Y hablando del asunto podríamos estar todo el tiempo que quisiéramos y no solucionaríamos nada. Sólo emitir quejas con escaso eco oficial. La lentitud de las respuestas a las altísimas demandas de personas en situación de salud vulnerable, presas de la enfermedad, vejez, incapacidad o simple soledad, hace casi inabordable una respuesta rápida. Las peticiones aumentan cada año de forma exponencial, pero no encuentran la correspondencia en la respuesta esperada. Ahí encontramos las carencias, las faltas. 

Falta de personal. falta de recursos efectivos, que se traduce, como siempre, en dinero, en la aplicación de presupuestos que se presentan altamente escasos para responder a esas necesidades con la premura de, en los mejores casos, de hasta 2 años. Aunque, a ese respecto, como en la mili, la actuación va por tocas. Todo depende de donde viva uno. Los datos, ásperos y feos, cantan por sí solos. 

Por comunidades autónomas, la aplicación de la Ley de Dependencia varía, aunque, en general, pueda ser muy parecida en todas ellas, las diferencias existen. Según un informe publicado a primeros de este año 2025 por el Observatorio Estatal de la Dependencia, el aprobado en el examen de aplicación de la Ley de Dependencia en las comunidades autónomas, va desde los primeros puestos, ocupados por Castilla León, Castilla la Mancha y Navarra - la más potente- y Andalucía, que aprueba con un notable, en cuanto a prestación de ayudas. En el pelotón de los últimos de la fila,  se encuentran, entre otras,  la Región de Murcia, Canarias, Baleares, así como Ceuta y Melilla. 

Aunque no se trate de una guerra de cifras y calificaciones a una zona u otra, lo que sí es verdadera y únicamente relevante es la realidad que se esconde detrás de esta lista que presentan miles de historias de dolor, espera, desesperanza, necesidad, angustia y frustración ante una situación que demanda. Al igual que cuando hablamos de la atención a la Salud Mental, de todo el esfuerzo para convertir las palabras en soluciones efectivas corto plazo. A urgentísimo corto plazo. Menos listas de espera y más respuestas rápidas. 


CONSTANCIA DE LOS DÍAS: se acercan las Navidades. Aunque falte más de un mes para su llegada,  el mundo, una vez más, se vuelve loco. 

Empieza la cuenta atrás para el encendido de las luces, a ver quien la tiene más larga - la cantidad de bombillas- los adornos, ya colocados desde octubre y...las comidas de empresa, que comenzaron a primeros del presente mes de noviembre. Sí señores, no les miento. Desde hace un buen puñado de días, con sus correspondientes noches, los restaurantes ya empiezan a colgar el cartel de no hay billetes, como antiguamente en las plazas de toros, para atender las comidas- cenas de Navidad. 

Hasta el día de Reyes, dicen, todo reservado. Así que, o nos ponemos a ello, o nos veremos comiendo el kit de langostinos, ibéricos, turrones y bebidas varias, en un banco de la plaza de nuestro pueblo, paseo marítimo o en lo arto de un coche, con nuestro grupo de amigos, compañeros de trabajo o  familiares, colectivos tan dados a quererse por estas fechas. 


- La noticia luctuosa, a nuestro pesar, siempre nos acompaña: han muerto dos grandes artistas andaluces, cada uno en su estilo y en su sitio, pero dos grandes. Antonio Fernández Díaz, Fosforito, última Llave del cante viva, cantaor largo y completo. Artista de Córdoba y Málaga. Grande. 

Encarna Polo, Encarnita Polo, reina del flamenco pop allá por los años de la tele en blanco y negro, el zoom y los temas pegadizos. Encarna Bandera, con su melena ahuecada y su sonrisa amplia. Barbarita conoció y trabajó con ambos. Inolvidables. Descansen en paz. 

sábado, 8 de noviembre de 2025

BARBARITA PREGUNTA. EL PLACER DE ENTREVISTAR. MARIBEL LORENTE. LA VOCACIÓN DE ENSEÑAR Y SERVIR.

 




NUNCA SE DEJA DE SER MAESTRA. NUNCA SE DEJA DE APRENDER.



Esta galería de personas que se va llenando poco a poco de perfiles interesantes, trae hoy hasta ustedes a una mujer todo terreno conocida por su constante lucha por la superación propia y de los demás. 

Quien quiso ser enfermera y acabó como maestra...del colegio y de la vida, durante casi 50 años, nos contesta a unas pocas cuestiones que definen una trayectoria vital al servicio de la educación y de las causas solidarias. 

Se llama Maribel Lorente, alma mater de la triste, e injustamente, desaparecida ONG Digmun. Peleona, y reivindicativa, caballa de las jartibles, que nos habla de su ayer y de su siempre.

P- ¿ Qué quedó de aquella vocación de enfermera? 

R- Aquella vocación de enfermera desapareció en el momento en que entré en la escuela de magisterio para ser maestra. Si te refieres a mi vocación sanitaria, pero mi vocación de servicio y ayuda a los demás no desapareció nunca, sólo que la enfoqué en otra profesión.


P- ¿Entró en magisterio convencida, teniendo un proyecto diferente? 

R- No entré en magisterio convencida de nada, pero era la única opción que tenía, o estudiaba magisterio o no estudiaba ninguna carrera universitaria. Mi familia no podía asumir el gasto de que yo estudiara fuera de Ceuta, y aquí era la única carrera que se ofertaba.

P- ¿ Qué recuerdos guarda de aquella Escuela de Magisterio?

R- Fue una gran experiencia, era la primera vez que pudimos compartir aula con chicos, siempre habíamos estudiado en clases con alumnas. Este cambio supuso un gran cambio que nos enriqueció mucho por poder compartir con el sexo contrario, inquietudes, ilusiones y proyectos de futuro, en una sociedad machista y retrógrada con los últimos coletazos del franquismo,  que a las mujeres nos relegaba a un segundo plano

P- ¿ La práctica vale más que mil teorías?

R- Fue la práctica la que me hizo comprender que no me había equivocado en la elección. Las clases teóricas no nos aportaban casi nada. La verdadera vocación nació cuando nos pusieron delante de una clase y tuvimos que hacer frente a un alumnado que demandaba atención educativa y que nadie nos había enseñado cómo hacerlo.

 P- La maestra empieza a moverse. ¿Dos Hermanas  por encima de los demás destinos?

R-  Fue mi primer destino, una vez que aprobé las oposiciones, y desde luego, nunca olvidaré esa experiencia, ni al alumnado que tuve, ni al profesorado , ni a las  familias. Tenía 22 años y tuve que aprender cómo enfrentarme a un reto nuevo y difícil, pero recibí tanto cariño y colaboración, que la tarea resultó fácil. 

P- Plaza definitiva . Nuevo reto. 

R- La plaza definitiva me la dieron en Aznalcóllar, pueblo cercano a Huelva. Fue un año muy difícil, echaba mucho de menos a mi colegio de Dos Hermanas  y  además estaba embarazada de mellizos, lo cual dificultó mucho más mi adaptación al nuevo destino.

P- Pasamos de Sevilla a Cádiz y la maestra se sigue moviendo y acumulando experiencias. Los Barrios fue un destino profesional muy ' cañero', tanto en el aspecto educativo como en el social . ¿ Ahí despertaron aún más sus inquietudes de hacer 'algo más'?

R-  Mi siguiente destino en Los Barrios me ofreció muchas oportunidades, ya que los cursos y talleres de formación que recibí enriquecieron mi práctica educativa. Había mucha coordinación de centro e intercentros y el profesorado, la mayoría de Ceuta, me resultó muy cercano y colaborador, preocupado por la innovación y los cambios metodológicos. Fueron muchas las actividades complementarias y extraescolares que realicé en ese centro. 

P- Volvemos a África y vamos redondeando un currículum vital, inseparable de la enseñanza. Hábleme de su experiencia en Marruecos.

R-  Aprobar el examen del exterior me supuso obtener una plaza en Tetuán. Fue una experiencia inolvidable, y el mayor de los retos educativos en los que me he enfrentado en mis años como docente, ya que el alumnado además de no hablar el español, era de Educación Infantil, y esto dificultaba enormemente la comunicación con ellos y su aprendizaje. Fueron seis años en los que aprendí mucho del país, de su cultura y de su gente. El gran reconocimiento de nuestra  profesión fue lo que más me sorprendió y el agradecimiento de las familias.









P- Ceuta, mi ciudad querida. Cerramos el círculo. ¿ Qué hay de esos años de entrega tan intensa como diferente?

R- Volver a Ceuta fue siempre mi objetivo desde que aprobé las oposiciones en Sevilla y tuve distintos destinos. Lo conseguí después de catorce años.
Cuando llegué a mi ciudad, no fue lo que me esperaba, las metodologías y recursos educativos que se utilizaban en los centros se encontraban más desfasados y las aulas contaban con un excesivo número de alumnos.
Me adapté pronto al centro y con el tiempo ejercí de directora de una colegio de primaria que me dio la oportunidad de  llevar a cabo un proyecto de innovación que garantizaba el éxito escolar con la implicación de toda la comunidad educativa,  y que supuso para mí un nuevo reto y una nueva ilusión.
 El final de mis años en Ceuta cambié de centro de primaria a un centro de adultos, donde ejercí como Jefa de Estudios e impartí clases de español para extranjeros. Este nuevo proyecto fue el final de mi labor como docente y también me produjo grandes satisfacciones, sobre todo porque me dio la oportunidad de conocer de cerca los problemas de las mujeres de origen marroquí y las necesidades tanto educativas, como sociales y culturales que tenían.

P- Hay asuntos que nos llevan directamente al dolor y a la desilusión ante lo que fue una boyante realidad. Hablamos de Digmun. Un gran proyecto que funcionó y desapareció. 
¿ Cómo se creó la ONG?

R- Se creó en el año 2005 con el compromiso de ayudar a colectivos de personas desfavorecidas, personas vulnerables. En este caso, la mayoría extranjeros, mujeres y niños con importantes carencias educativas y sociales importantes. 

P- Cuáles fueron los principales logros conseguidos durante sus casi 20 años de vida?

R- La visibilización de colectivos que eran invisibles en Ceuta: menores sin escolarizar residentes en la ciudad, no empadronados. Una lucha de muchísimos años que llegó, incluso al Parlamento Europeo. Conseguimos,  asimismo, dar cobertura educativa a las trabajadoras del servicio doméstico. Cobertura educativa y social que llegó a más de 150 mujeres al año y con mucha lista de espera. Asimismo, hay que destacar la atención a los MENAS, los menores no acompañados, con la campaña de Inmersión lingüística, así como la campaña de acogida a menores ucranianos. Comenzamos con una niña y llegamos a los veinte menores acogidos. 

P- ¿Con proyectos tan importantes y con tan buenas y exitosas cifras, por qué desaparece la asociación?

R- Por una mezcla de frustración y desánimo. Con la llegada de la ultraderecha, tuvimos una campaña en contra muy importante, se nos criticaba de tener un chiringuito montado y de marroquinizar a menores o que, facilitábamos la llegada de inmigrantes. Entre otras cosas. 
Por otro lado, otra causa de la desaparición de Digmun fue el incumplimiento de los pagos por parte de la Ciudad Autónoma en cuanto a subvenciones con lo cual no pudimos seguir. 
Parece que, hasta cierto punto venían a por nosotros. 
Con el retraso en los pagos no podíamos pagar a los monitores. La falta de seriedad de la Ciudad nos hizo pensar en cerrar. Todo ello unido al descrédito de la campaña de la ultraderecha. 
Aunque, hay que decir que también recibimos ayuda por parte de organizaciones, asociaciones de vecinos, sindicatos y otros partidos políticos, conscientes del gran impacto social de nuestra labor. Aún con el esfuerzo de la ciudadanía, tuvimos que cerrar un proyecto que habría cumplido 20 años este 2025. 

P - ¿Volvería a ser maestra?

R- Volvería, sin duda, a ser maestra de nuevo. Aún jubilada, sigo siendo maestra, no se deja de serlo, aunque no estés en el aula. 

P- ¿ Y, ahora, qué?  No veo a Maribel Lorente quieta. 

R -  Ahora sigo haciendo todo lo que hacía antes, pero con más tiempo. Siempre me dediqué a leer, a pintar, a escribir, a caminar por la playa y a tener los momentos de estar conmigo misma y con la gente y lugares que me aportan y me hacen disfrutar de la vida. 

Y, por supuesto, disfrutar y cuidar de mis nietos. 


CONSTANCIA DE LOS DÍAS: se aproxima una borrasca de letras. De buenas letras en forma de novela. 
Un cielo tan negro y estrellado, primera novela de Pilar Losada, ya está en la calle, para disfrute de los aficionados a nuestra historia reciente y a la literatura de calidad. 

- Pasen por Amazon. Me lo agradecerán. 

- Un recuerdo para la recientemente fallecida actriz británica Pauline Collins, recordada por su papel de Sarah, la criada pizpireta de la inolvidable serie Arriba y abajo, y, sobre todo, por su interpretación, tanto en teatro y cine de la protagonista de la obra I love Shirley Valentine, que le valió numerosos premios y reconocimientos. 

- En la rueda de la vida se siguen celebrando acontecimientos entrañables y especiales: en Utrera, pueblo flamenco por excelencia, se festejan bodas de oro matrimoniales y cumpleaños de tres cuartos de siglo. ¡Feliz día y que sea para muchos años más!



































sábado, 1 de noviembre de 2025

BARBARITA SALUDA A NOVIEMBRE. ENTRE MOCHILAS Y TENORIOS.

 







Llega noviembre y la autora se imagina paseando por el campo con una talega al hombro y viendo una representación de Don Juan Tenorio

Y sueña lo vivido porque ya toca soñar lo vivido. 

Llega noviembre, y entre Mochilas y Tenorios se va la imaginación que se sitúa, una vez más, en la orilla africana donde nacimos los niños de unas mochilas que ahora llevarán otros niños. Que también llevaron mis hijos, en la tierra y lejos de ella. 

Dicen, y me resisto a creer,  que, ahora, cada vez menos. Me cuentan. Porque ahora se lleva otra cosa: el Halloween, o como quiera llamarse o pronunciarse, toda vez que una costumbre foránea va ganando el terreno a lo nuestro, hasta el extremo de comerse la mochila, pobre o rica, abundante o escasa, pero caballa. Auténtica y fetén. 

Me cuentan que se está perdiendo, serán exageraciones. Mas, por eso, quiero recordar mis mochilas de infancia. Para que no se pierda en la desmemoria de las calabazas sangrientas. 

¡AY, MI MOCHILA!

Y no es el cántico que todos los niños coreábamos a pleno pulmón en nuestras subidas al monte Hacho, a García Aldave, o, a la mismísima playa de Calamocarro cuando hacía buen tiempo.

 Esta interjección es más un lamento que se va hacia la nada si no conseguimos recuperarnos de esos sustos macabros que nada nos aportan, más que el hecho, nada casual, de perder cachitos de identidad. 

Aquella costumbre de visitar los cementerios portando bolsas de comida para pasar una larga jornada, que luego se extendería a lo largo de los años como un acontecimiento festivo con excursiones de invierno, vuelve a encender la luz de la imaginación para recrear el ambiente de los días previos a la salida al campo.

 Los mercados llenos y abiertos hasta la medianoche, para comprar las mochilas: castañas, nueces, higos, chirimoyas, peros, pan de higo, y una buena cantidad más de todo lo que daba la estación  para festejar el Día de Difuntos.

 Sin olvidar por eso los productos de pastelería que, aunque no se llevaban en las mochilas, siempre estaban presentes en nuestras mesas para alegría de los golosos. Así, la imaginación vuela hacia las vitrinas repletas de Huesos de Santo, de Buñuelos y de Pasteles de gloria, de La Africana, La Campana o El Vicentino. A cada cual su gusto. Que decir Ceuta y dulces es rimar en Arte Mayor

Ahora la ciudad se engalana para otra fiesta que atrae a niños y mayores, por una y mil veces vista en el Cine y la Televisión, lo cual no la hace ni más legítima ni más genuina. Simplemente, es otra cosa

Pero, aún con la presencia de las celebraciones extrañas, me consta que Ceuta resiste, y el campo se sigue llenando de niños y mayores, mochila al hombro, para reafirmar lo que se es. 

Si en Méjico honran a sus muertitos con sus calaveras de azúcar, sus ofrendas y sus celebraciones llenas de colorido y de amor, si en Cádiz hacen los Tosantos, que derrochan gracia y originalidad. Si en Cataluña hacen su Castañada, aquí, en Ceuta, la autora se arremanga, se junta con un puñado de niños del barrio, del colegio o instituto, y se echa al monte. Así, de la forma más auténtica que conoce: con una talega al hombro, y esperando a que pase quien le gusta por alguna revuelta de los pinos del Hacho.  Porque también, ahora y siempre, era y es tiempo de amor. Y no de horror. 


¿SIN APELLIDO NOTORIO?








Cierto es que podría haber escogido un verso más conocido de Don Juan Tenorio, un señor de lo más desconcertante cuya personalidad dual se ha convertido en uno de los principales mitos, ya universales , de la literatura en lengua española.

 He de confesar mi debilidad por el burlador, aunque no sea muy políticamente correcto, pero, es notorio, que llegado noviembre, ya se sabe. Mochila y Tenorio. 

Entre la grandes producciones de la obra de Zorrilla, tan ampliamente criticada en su tiempo, y fuera de su tiempo, me gusta mucho el Don Juan en Alcalá, una representación que tiene como marco, incomparable, sí, no se sonrían por el recurso fácil, a la mismísima ciudad de Alcalá de Henares, con sus murallas, sus plazuelas y callejas, tan aptas para recrear los amores de don Juan y doña Inés, con su cohorte de personajes, vivos y muertos. Siempre inmortales.

Y, si hablamos de marcos incomparables para acoger una función del Tenorio, nada mejor que situarnos en las Murallas Reales de Ceuta y dejar volar la fantasía. 

La producción del Taller Municipal de Teatro, dirigido por Manuel Merlo, hizo realidad la ficción de capa y espada, amores y muerte, en un lugar que dio mucho de sí para recrear la historia. 

La dulce Inés, redentora de don Juan, fue interpretada por Chus Albarracín

Todo un éxito para la memoria reciente, sin olvidar las representaciones que tuvieron lugar en el añorado Teatro Cervantes allá por aquellos años...


LA ARQUITECTURA DE LA PALABRA O EL TENORIO DE LOS GRILLOS. 

Cruzamos, el tantas veces cruzado Estrecho de Gibraltar, para situarnos en la bella ciudad de Fuengirola. Otro mes de noviembre. Otro Tenorio. Cuatro actores y un escenario pequeño, como de cámara, hicieron nuevamente el milagro de todos los noviembres.

 Una función, tan sencilla como compleja, de la mano de la compañía Caja de grillos, en la que un autor-narrador, Zorrilla- Navarro, nos cuenta el desvelo insomne de don José Zorrilla para escribir la que sería su gran obra. 

Basada en el primer borrador de Don Juan Tenorio, la maestría de Manolo Navarro Mármol nos traslada a los mismos lugares donde transcurre la acción sin salir de un espacio pequeño, tal es la fuerza de la arquitectura de la palabra. 

Excelentes, Don Juan, Megía y doña Inés. Y, los invisibles, don Diego Tenorio, don Gonzalo de Ulloa. Y una Brígida pa comérsela. 

Aplausos. Telón. 

¡FELIZ DÍA DE LA MOCHILA, FELIZ TENORIO. !

CONSTANCIA DE LOS DÍAS: mil gracias a los que siempre están ahí para ayudar con testimonios, fotos y recuerdos para la luz de estas páginas semanales.

Gracias a Elisa Lorente y a Jaime Morales. Chico Ponce y la familia Albarracín. 

- Suenan los premios literarios. Algunos, con demasiada traca, y a Barbarita se le va el alma tras los versos de María Victoria Atencia, flamante galardonada con el Premio Nacional de las Letras. Malagueña. 

Porque te fue negado el tiempo de la dicha tu corazón descansa tan ajeno a las rosas. 


sábado, 25 de octubre de 2025

BARBARITA RECUERDA. LOS AUTÉNTICOS TRASTERRADOS. LA PEQUEÑA CRÓNICA DE UN GRAN ÉXODO

 Entre todas las peripecias que ocurrieron a los integrantes de nuestra fauna diversa, los que salieron de España en los convulsos y amenazadores años 30 del pasado siglo, los que se vieron obligados a huir, una y otra vez, de un peligro malo a otro peor: del temor ante la presencia de los ismos políticos, con sus consiguientes terrores. Los que vivieron nuevas guerras, las propias y las de los otros. Los que lo perdieron todo hasta encontrar la estabilidad lejos, otra vez, de su tierra propia para acabar, como en la copla, en tierra extraña

Estos artistas sin suerte que, al final pudieron tocar la gloria con la punta de los dedos, ya no eran unos emigrantes anónimos, porque, y por una vez, pertenecían a un grupo concreto e identificado con su trabajo. Su quehacer, su arte. Para aspirar a ser recordados. 

Este grupo, como ya dijimos en anteriores entregas se denominó Los Trasterrados, aquellos que, como ellos mismos, tuvieron que salir de España para continuar en otro lugar. 

 Para llegar al mundo. En Méjico, el mejor ejemplo de acogida de aquellos años de continuos terremotos políticos y sociales. Para sobrevivir, arrimándose, algunos, a la cultura, el arte, la enseñanza actuación y, la cifra mayor, a los trabajos más diversos: el campo, la industria, el comercio. 

Y, en el lado negativo, los que nunca se adaptaron, llegando a la destrucción y el olvido.

 Los que no pudieron sobrevivir a causa de miles de causas y dolores. De desarraigo y de abandono. Los que no consiguieron sobrevivir y quedaron en la nada del no ser nada en la tierra ajena.  

 Y, en medio de los miles de integrantes de la masa anónima, con nuestros protagonistas inventados, se encuentran los otros Trasterrados, los auténticos, con nombres y apellidos que aún viven en la memoria de una historia de triunfo en la literatura, el estudio y las artes escénicas, como expresión de un talento que trascendió el mar. 

A poco que escarbemos en la historia del Cine de Oro del país azteca, nos encontramos con una auténtica lección de vida de nuestros actores, directores y escritores que realmente vivieron y trabajaron en aquella época. 

Todos pusieron la nota española en sus actuaciones y todos marcaron un hito en la cultura de la nueva tierra. 

Y ahora, que ya terminamos el relato del ensayo de las vidas de nuestros artistas de ficción, es de rigor recordar a los que brillaron en los escenarios, las carteleras de cine, las universidades y los colegios. Porque es de ley rendir homenaje. 

Luis Buñuel. Aragonés. No sabemos si llegó el primero, pero sí que fue el primero de la lista de españoles transterrados en Méjico. 

Alumno ilustre de la Institución libre de enseñanza, y tras sus primeros trabajos en Francia, con sus producciones L'age d'or, y Un chien andalou, realizaría en España Tierra sin pan, monumental y sobrecogedor retrato de la comarca extremeña de Las Hurdes

Tras la guerra civil, nuestro director más universal llega a Méjico después de haber revolucionado el cine y la cultura de Francia con sus trabajos de neto corte surrealista, para  hacerse con un lugar muy destacado entre los mejores directores. Si no el mejor. 

Títulos de sus primeros años, como El gran calavera, La ilusión viaja en tranvía y Susana, carne y demonio, se codearon con los éxitos arrolladores de Los olvidados, Él, Nazarín, Viridiana, con Silvia Pinal, y El ángel exterminador, entre otros, como Belle de jour , El discreto encanto de la burguesía o, Ese oscuro objeto de deseo, en su segunda etapa francesa. Aunque su casa, y la mitad de su corazón quedaron en el país que le acogió y que le considera un maestro propio. 

Consuelo Guerrero de Luna. Nacida en Madrid como Consuelo Texido, salió de España tras la guerra civil. En Méjico realizó gran parte de su carrera artística con diversas producciones, tanto en cine, Soledad, con Libertad Lamarque, En la palma de tu mano, con Arturo de Córdova, o La liga de las muchachas. Asimismo, Guerrero también llegó a trabajar en televisión, en las famosas telenovelas como Murallas humanas

José María Linares Rivas. También madrileño, Rivas fue uno de los actores más elegantes de su época. Trabajó en Cuba y diversos países sudamericanos hasta llegar a Méjico. Allí filmaría cintas tan exitosas como Lodo y armiño, con su compatriota Armando Calvo y Ensayo de un crimen, de Luis Buñuel y con la bellísima Miroslava Stern

Emilia Guiu. Esta catalana, llegada a Méjico por el puerto de Veracruz, realizó filmes de actriz de carácter y también de rubia femme fatale. Tuvo un gran éxito en sus actuaciones en Cárcel de mujeres, junto a Sara Montiel y XXXXX con el santanderino Emilio Tuero

No olvidamos tampoco a las figuras de José Baviera, El derecho de nacer, Florencio Castelló, la inolvidable voz española del gato Jinks, de Hanna Barbera, Carlos Martínez Baena, Julio Villarreal, Eugenia Grandet, y un largo, larguísimo ectcétera, una interminable nómina de actores, actrices, pintores, compositores e integrantes del mundo académico: León Felipe, José Gaos, Pedro Garfias,  que dieron brillo a la cultura del país de acogida. 

El número es aún más largo y, como citábamos anteriormente,  no todas las vidas fueron exitosas. 

Cabe recordar a las miles de personas anónimas que, como dicen allí, la pasaron como pudieron. Sin destacar en nada destacable, sólo viviendo unas vidas prestadas que, a juicio del filósofo gijonés José Gaos, no eran exiliados del todo, no fueron desterrados por completo porque siempre tuvieron o, pretendieron, tener contacto con España. Una patria a la que ya ni conocían ni entendían. 

A pesar de eso, a pesar de todo. 

Cerramos el círculo, en el que hemos situado a las criaturas de la fauna diversa y a los auténticos protagonistas de esta historia de destierro, aventuras, ilusiones y encuentros. Unos fallidos, otros mejores. Con la realidad que les tocó vivir. 

Ninguno dejó de sentir frío. 

No muy tarde los visitaremos en sus nuevas vidas. La Navidad será muy buena ocasión. 


CONSTANCIA DE LOS DÍAS: Por la publicación del artículo sobre el cine Cervantes de Ceuta en el diario El Faro, el miércoles 22 de octubre. 

- Se abrieron las ventanas. Las Ventanas de papel. Y el papel se hizo un barquito, y el barquito cruzó el mar y llegó a la tierra propia, alumbrado por un Faro de letras. 


miércoles, 22 de octubre de 2025

El cine Cervantes de Ceuta, publicado el miércoles 22 de octubre de 2025.


Se abrieron las ventanas, las Ventanas de papel. 

Y el papel se hizo un barquito, y el barquito, cruzó el mar y llegó a la tierra propia, alumbrado por un Faro de letras. 


Teatro Cervantes

sábado, 18 de octubre de 2025

BARBARITA Y LA MEMORIA DEL CINE PARAÍSO O LA PIQUETA INCLEMENTE.



 Cine Cervantes de Ceuta. Ahí es nada. Ahí es todo. Todos nosotros. 


Hace no muchos días tuve la oportunidad de leer un par de artículos de prensa relacionados con la desaparición del cine Cervantes de Ceuta. Algo que me dejó tan perpleja como apenada, aunque nunca asombrada, por aquello de que hay que vivir la realidad y recordar, no sin amargura, las funestas consecuencias de la especulación inmobiliaria que trae consigo el movimiento implacable de una piqueta inclemente. 

Inclemente porque no tiene recuerdos. Y eso es malo, porque no puede explicar, porque no puede explicarse la importancia de un edificio de esos que llaman emblemáticos de una ciudad que va dejando caer esos pequeños pedazos de memoria sentimental, en pro de la modernidad imparable. En detrimento del puñado de sueños y recuerdos que parecieron derrumbarse con la demolición del inmueble, pero que, muy al contrario, son imperecederos, porque viven. Viven y quedan para la intrahistoria de cada uno. Para la historia general de todos.

Como hablamos de historia, habremos de trasladarnos allá por los primeros años del siglo XX, concretamente, 1915. Europa hierve en la guerra más terrorífica que vieron los tiempos, en España reina Alfonso XIII y el problema del Rif no deja de dar dolores de cabeza a los políticos de la época, y dolores de muerte a los miles de soldados que regaron con su sangre una tierra desconocida y agreste. 

Y en la que se preguntaban a diario ¿qué hacemos aquí?.

Y en Ceuta se estrenaba El Teatro del Rey, sito en la calle de Padilla, en pleno centro de la ciudad. 

Las viejas crónicas recuerdan que era un edificio pintado de color crema, de fachada neo renacentista, construido para hacer las veces de teatro-cine y con un interior trufado de cómodos asientos tapizados en terciopelo- el patio de butacas-, gradillas laterales, palco, anfiteatro y amplio escenario, que llegó a contar con hasta 1.100 localidades, que estaba muy bien para acoger los más importantes acontecimientos culturales de la ciudad, como el Baile de Carnaval, selecto y elegante, a las funciones teatrales de las mejores compañías que cruzaban el Estrecho de Gibraltar para ofrecer su arte a los ávidos espectadores locales. 

Hasta que comenzó a funcionar también como cinematógrafo. En un principio con las producciones de cine mudo hasta llegar, nada más y nada menos que a estrenar la nueva era del sonoro, con la proyección de El cantor de Jazz, la primera película hablada de la historia del cine, protagonizada por Eddy Cantor.

Pasan los años, y con ellos y con los cambios políticos, el teatro cambia de nombre. 

Con la llegada de la II República pasará a llamarse teatro Cervantes. Y, con el nuevo, y definitivo nombre, nos quedamos los ceutíes y foráneos, hasta hace dos días. 

Hasta que llegó el ejército de máquinas que no entienden de sentimientos, porque, para eso son máquinas, y en sus no almas de metal, no pueden impregnarse los espíritus de Sara Montiel o de Charlton Heston. Aunque nunca se sabe. Veremos cuando la excavadora descanse en su almacén y hable con sus compañeras de la sonrisa de Clark Gable- pronúnciese así, tal cual, de la melena de Amparito Rivelles y de la pena que tenía Juana, la Loca, en la película Locura de amor

Y seguimos con la destrucción que, sin querer, nos lleva a la construcción de nuestros recuerdos.


EL DÍA EN QUE SE FUE LA LUZ

Así, de entrada, parece que estamos recordando el día aciago, y aún no bien explicado, del gran apagón del pasado 29 de abril. Pero no. La construcción de los recuerdos nos lleva a los años 60 del siglo pasado, cuando, en plena actuación del cantante Antonio Machín, se fue la luz en el edificio y el gran intérprete cubano se quedó a oscuras, y no es un chiste malo, en plena actuación. Imaginamos cómo sería el momento. Conociendo a los caballas, habría chuflas de todos los colores. Y algunas más. 

Y parece que las desgracias de los entresijos técnicos del teatro no acabaron ahí. Todavía hay quien recuerda el quasi desastre de sonido en la actuación de Julio Iglesias que no quedó muy bien parada del todo. Los micrófonos no tuvieron piedad con el entonces aprendiz de truhán, que llegó a ser señor en la música española e internacional. 

También se recuerda el paso de las compañías de teatro, que tanto gustaba a los buenos aficionados ceutíes. Desde las clásicas de repertorio serio, a las más chispeantes, llamadas de Revista. En este estilo, alegre y desenfadado, cabe destacar la presencia de la compañía de la vedette Addy Ventura, con sus chistes picantes y sus coreografías insinuantes, que a todos divertía por su espectacularidad y desinhibición. Para la época, todo un hito. 

Asimismo, también se recuerda la actuación de la compañía de la asturiana Lilián de Celis, la cual puso en pie al teatro cuando salió al escenario a cantar el conocido cuplé Cruz de guerra, que, en una plaza militar como Ceuta, imagino que gustaría mucho. 

Pasan los años, y el teatro- cine Cervantes brilla en sus temporadas, y se echan cientos, miles de películas para caballas y foráneos. 


CARTELERA DE ESPECTÁCULOS

Cervantes presenta hoy, a las 4, 6, 8 y 10, Carmen, la de Ronda, con la bella Sarita Montiel y el actor francés Maurice Ronet.  

Así, y en la voz de José Solera, se anunciaban en la diaria guía comercial, las películas de los cines locales. A través del boca -oreja de Radio Ceuta se informaba a los aficionados al cine de lo que se echaba. Nosotros vamos a la última, que no vamos a ir a la hora de los soldaos. Hay que encargar las entradas a Julita, que después se pone todo de bote en bote y nos dan las peores filas. 

Hablaban, ¡cómo no! de Julia, o Julita la taquillera más famosa de todos los cines de la ciudad. 

Sin más apellido que ese, el que le daba un empleo que desempeñó durante mucho tiempo para deleite de los espectadores, por su belleza y simpatía. Y si no se podía acceder a la taquilla, se preguntaba al portero, al gran Guillermo. Sin olvidarnos de los acomodadores, una figura imprescindible en aquellos cines de personas que, según me cuentan, espantaban a las ratas con la luz de las linternas y asustaban a las  parejas de la última fila. 

Los que, en determinados momentos de la proyección se dedicaban a perfumar el ambiente con el fly que, además de provocar la hilaridad - cachondeo- general, dejaba a la gente más atontada que a los innombrables insectos que también asistían a la proyección. 

El auge de los cines a la antigua iba decreciendo poco a poco, y del gran cinema se pasó a los espacios pequeños. Aunque Ceuta seguía fiel a sus clásicos porque había que seguir soñando. 

Y el antiguo Teatro del  Rey, luego Cervantes, se reconvierte en multicines- renovarse o morir-, lo que, años más tarde volvería a reinventarse con el bonito proyecto de discoteca, en el antiguo patio de butacas, y pub, en el escenario. El más de cine que he conocido. 

Aunque esa ya es otra historia. La que camina de la mano del progreso ¿? para dejar paso a otros proyectos más lucrativos. Es la vida, la que a veces no mira patrás, ni para fijarse en la mirada de Lauren Bacall, ni en las caderas de Marilyn. Todo se ha ido con la piqueta. 

Menos los sueños de la gente a lo largo de generaciones: los caballas, los que venían de Marruecos al cine, los miles de soldados que llenaron sus horas de paseo con una del oeste o una policiaca. Los niños y los abuelos. Todos. 


 CONSTANCIA DE LOS DÍAS: los toreros se cortan la coleta, los bancos se achuchan entre ellos, y Barbarita agradece la inestimable colaboración de ...

Antonio, Chico Ponce, mi documentalista más entregado en toda clase de asuntos. 

A Carmen Echarri, gran periodista local, por el seguimiento del tema. 

A Maribel Lorente, por su lucha por la conservación del patrimonio y los olvidos de Ceuta.

A Teresa Sánchez Migoya, que presenció el apagón de la actuación de Antonio Machín. 

A mis niñas, Luli, Isa y Piluka, que asistieron al desastre de Julio Iglesias. 

A Mamen Morales, por recordarme los años de pub y discoteca. 

A mi hermano Marcos Barchilón, y las pelis que acompañaron sus años de adolescencia y juventud, a 

A Antonio Albarracín, uno de los mejores aficionados al cine que conozco y que siempre pone la nota jocosa en sus comentarios- por aquello de las ratas y el fly- y porque también lloró con la Cruz de guerra de la vedette que cantaba Batallón de modistillas. 

A mis padres, a la gente de una generación que olvidaba su dura vida viendo a Alfredo Mayo y a Gary Cooper. 

A todos: los de general, butaca, balconcillo y arriba, el gallinero

A los que lloraron y aplaudieron. A los de las primeras filas y también a la de los mancos

A mi marido, que me besó por primera vez viendo Intriga en el gran hotel, con Rod Taylor

El Cervantes, echa definitivamente, y porque sí, su telón púrpura. Pero toda su historia ha quedado entre nosotros. Gracias por tantos años de sueños.

 Se acaba la sesión. 

PD- Y, a todo esto, Barbarita, al igual que el gran Pepe Isbert, les debe una explicación

Siempre fui más del cine África. Pero, como en el final de Con faldas y a lo loco...

Nadie es perfecto. 


FIN. 






 

sábado, 11 de octubre de 2025

BARBARITA RELATA. ENSAYO CON GENTE. LOS TRABAJOS Y LA CALMA. SIN PUNTO FINAL.





 


Aunque parecía que nunca iba a llegar el sosiego tras los duros años de dolores y malas mudanzas,  nuestra fauna diversa lo logró. Consiguió alcanzar la estabilidad en aquel país tan lejano y tan difícil, a pesar de todo lo bueno que se ofrecía a los refugiados, y de la facilidad de la lengua, la verdad es que era difícil. Muy difícil y complicado en el nuevo mundo del Nuevo Mundo. Había que afilar los dientes para agarrar la nueva, y última, oportunidad. 

Música, literatura y pintura..¡.en el cine!. Ya tenemos un camino abierto, hay muchos artistas que vinieron antes del desastre de todos los desastres, y ahí podremos encajar. 

Y encajaron. Aún no lo podían creer pero el trabajo fue llegando. Poco a poco, casi sin sentir. 

Al principio, con pequeñas incursiones en películas históricas y de corte español, con su propia copia a la mejicana, del casticismo y los modos regionales, que siempre fueron garantía de éxito. El país de acogida siempre conservó el gusto por los sainetes, las zarzuelas y los cuplés de principios de siglo, y en estas producciones comenzaron a andar un camino que siempre les fue grato...Nos quedamos

Porque todo no iba a ser mala suerte. El mítico El Dorado, de las leyendas de la conquista se hacía ahora patente en sus nueva andanzas. Habían llegado en buena hora. El cine mexicano acababa de inaugurar, aún sin saberlo, su famosa Época de Oro, una etapa de gran proliferación de producciones de alta calidad, que elevó al cine azteca, al nivel de la categoría de los mejores de su época. 

Y, de esta forma, y aprovechando por una vez la buena suerte, nuestros artistas se vieron subidos al carro de los peliculeros. Se codearon con los triunfadores del momento, los que ayudaron a crear una industria fuerte y potente, con la filmación de películas como María Candelaria, Flor Silvestre y La Perla, todas ellas dirigidas por el gran Emilio, Indio Fernández. Todas ellas de temática indigenista y en las que primaba la exaltación del Méjico rural, con la recreación de paisajes y personajes que llegaron a ser identificados con el gusto y el sentir popular de un país que sentía un creciente nacionalismo, tanto en la política como en el cinema. 

Tuvieron suerte. Suerte de trabajar y de seguir juntos. Javier Linaza, el pintor, malagueño y exquisito, pudo hacer figurines y decorados para películas como La hija del engaño y El gran calavera,  de Luis Buñuel, el compatriota que se iba haciendo un nombre en el panorama cinematográfico del país de acogida y que llegaría a ser de los más renombrados del séptimo arte nacional y europeo. 

Tanto Alberto Pinto como Elena Amselem, y tras su experiencia europea, lograron su sueño de escribir guiones  para el cine. Esta vez en paz y libertad. 

Al igual que sus homónimos estadounidenses Ruth Gordon y Garson Kanin, pareja de guionistas ganadores de un premio Oscar, los tangerinos soñaban, mientras escribían para los directores, Ismael Rodríguez, Nosotros los pobres, Roberto Gavaldón, En la palma de tu mano o Julio Bracho, Distinto amanecer, ganar también su gran premio: el Ariel, el máximo galardón del cine mejicano. Repleto de astros y estrellas cuyo fulgor se proyectaba por todo el mundo. 

El mismo brillo que alcanzó a Rafael Nogales. Olvidado ya de que un día saludó a Freud en Viena, ahora componía mil y una piezas para las producciones del cine nacional. Aunque tuvo que plegarse a las exigencias de los filmes folklóricos, también tuvo la oportunidad de escribir las mejores notas en los pentagramas de las mejores bandas sonoras. Desde marimbas costeñas a música incidental y bandas sonoras que se hicieron inmediatamente populares, con canciones como Malagueña Salerosa, de la película Enamorada del citado Emilio Fernández, Amorcito corazón, de Nosotros los pobres, de Ismael Rodríguez o Aventurera, 

dirigida por Alberto Gout

La calidad de los españoles era reconocida en los cenáculos de la cultura mejicana, y el cine no era una excepción, todo lo contrario. Era el vehículo más rápido y popular para hacer llegar la cultura a los rincones más alejados de la República. 

Y España, siempre presente. A pesar de la distancia. A pesar de todo. 

Las películas recreaban obras de autores tan nuestros como Blasco Ibáñez, La barraca, de Roberto Gavaldón, para alegría del compositor alicantino, sin olvidar los dramas de Benavente, La malquerida, con la gran Dolores del Río, Casona, La dama del alba, de Emilio Gómez Muriel. Y hasta el mismísimo don José Zorrilla, cuyo Don Juan Tenorio, atravesó el Océano Atlántico para quedarse para siempre. 

Para siempre...dos palabras tan sencillas como complejas, por su especial significado. 

Los años corrían y la fauna diversa crecía en trabajos y afanes. Y también en años. 

La fortuna o, tal vez, la casualidad, les sonreía. El Café de Pombo fue sustituido por el Café de Insurgentes. Ahí se reunían, al principio, con mucha, muchísima frecuencia y, cada vez menos con el paso del tiempo, pero aún se sentían presentes porque seguían juntos. Juntos para hablar, platicar, decían ahora. Juntos, para tomar un buen café caliente y ahuyentar el frío que nunca les abandonó. Juntos para recordar el pasado y para imaginar el presente en una tierra que no volverían a ver sino con los ojos de la nostalgia. 

A ellos se juntaron cientos, miles, de españoles que, con mayor o menor fortuna habían unido sus vidas a la de la legión de expatriados, de trasterrados que cumplieron su destino en tierra extraña. 

Malos tiempos que dejaron paso a mil y una clase de existencias: unas triunfantes, otras fracasadas, muchas trágicas, otras, diluidas en la nada del olvido.  

El tiempo fue afinando sus acentos originales para dejar paso al de sus hijos. Las palabras eran las mismas, pero la música era diferente. El orgullo les impedía reconocerlo, pero ya no eran los mismos porque ya eran otros. Seguían siendo trasterrados, siempre víctimas de un nuevo salto hacia una vida que tal vez no reconocían como propia. Una extraña peripecia de años, que parecía siempre un ensayo para la vida real. Una vida tan real como inventada. 

Por ellos y para ellos mismos. 

Un ensayo de gente. Un ensayo con gente. 

Aunque el invierno de sus días aún no había llegado. Algún día los volveremos a ver. Nos encontraremos en este blog. 

Cuatro personajes. Cuatro siluetas apenas esbozadas en un relato sin piruetas, quizás sin gran emoción, pero sentidos como reales. 

Volveremos a vernos. 



- CONSTANCIA DE LOS DÍAS: cuatro nombres propios. Cuatro nombres desconocidos sepultados bajo escombros: Laura, Dambelé, Alfa y Jorge

Al igual que los integrantes de nuestra fauna diversa, salieron de su tierra para buscar la vida. Otra vida. Desde aquí, nuestro recuerdo.
Descansen en paz. 

- Empiezan a sonar los nombres de los nuevos premios Nobel. Los tan esperados galardones para los aficionados a las quinielas imposibles. 

Por lo pronto, volvemos a tener un premiado en Literatura al que conoce poca gente: László Krasznahorkai, ahí queda eso. 

Esperemos buenos frutos de su árbol de letras. Dicen que escribe párrafos interminables de escritura amarga, casi sin puntos. Para eso, ya podrían haberse acordado hace tres años de mi admirado Javier Marías. Yo le habría votado sin duda. 

María Corina Machado: Paz. Quizás, uno de los más controvertidos por los factores que integran la siempre discutida elección. Paz. Lucha y compromiso con la libertad de su país. Enhorabuena, mujer valiente.