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sábado, 28 de marzo de 2026

BARBARITA RECUERDA.UN INSTANTE, UN MOMENTO, UNA VIDA. NOMBRES PROPIOS DE MI SEMANA SANTA.










Jesús de Medinaceli, Ceuta en carne viva. 


Es Semana Santa, y cuando se cumplen las fechas del ciclo que ha de cumplirse, la memoria, sabia y aún viva, se agita para poner por delante de nuestros ojos las imágenes, los instantes y los momentos de nuestras vidas que se presentan cada año, como si de la primera vez se tratara.
La máquina de fabricar recuerdos y sensaciones se pone en marcha para transportarnos, a base de olores, sonidos y colores, a la representación de lo una y mil veces representado, lo una y mil veces vivido. Sentido y nunca olvidado. 
Y pasan, como destellos, las imágenes de la vida de la niña en el tiempo de la Pasión: entre cirios, incienso, terciopelos, música, soldados y bulla: pirulíes de colores y burgaíllos esperando en cualquier esquina.
 La niña, sin saberlo, vive el rito que ha de cumplirse cada año para que el mito resurja en otra nueva primavera. Y ve cómo se sacan las túnicas y se arreglan los pasos, y las iglesias se visten de estreno, como los niños en el Domingo de Ramos, cuando Jesús entra en la Jerusalén de mis recuerdos. 
En mi Ceuta se le dice Pollinica y es día de júbilo,  de palmas y olivos. 
Isabelita, Mari Pili y la Anichi, estrenan vestido y primavera con balcones a la calle Real. Y la memoria va pasando, y nos devuelve lo que ocurrió, como si fuera hoy. 




Nazareno caballa.
Encuentro de dolor y amor. 



Pasa el día de estreno, y de temor a perder las manos, y el rito se hace más intenso con la salida del Nazareno. En mi foto fija es miércoles,  que va al encuentro de su Esperanza en el Puente de la Almina, de cara al mar y saludando a la tierra vecina que a veces parece ignorar que somos y estamos.
Y la niña cierra los ojos para ver el paso de la Legión, y aplaude, y agarra fuertemente la mano del padre emocionado por el gran  momento vivido, que ambos sienten que les pertenece. Para siempre.
Y pasa el día y el de la cruz a cuestas se vuelve ejemplo de Humildad y Paciencia en la tarde caballa que sigue a la mañana de visitas y mantillas. Es cofradía de siembra y cantera, de jóvenes de un colegio cercano. En ellos está la renovación y el futuro.´
Se para el tiempo, porque al que llaman El Señor de Ceuta, vuelve a salir a la calle para mirar y consolar a los que buscan consuelo en sus ojos. Y el pueblo se rinde a sus pies. A su lado camina un gentío incontable. Entre ellos veo a la familia Cantero, a Angelita Castellanos   y a Pepe Sarria, su mejor amigo. 
Las horas se acercan, precisamente, al tiempo de contar las horas: que se cuentan por momentos puntuales, como los clavos que el poeta, desaliñado y descreído, quería quitar al Cristo de todos. 
Baja El Valle hacia el centro de la ciudad. Por las calles y cuestas de siempre. Mamá, la Tata Paca y otras vecinas van a los Oficios
El padre León lava los pies a unos hombres que son figura de Dios, y la niña los mira asombrada. 
Hay que volver a casa, a prepararse para la noche del Viernes. Es la hora de nuestro barrio. En un rato, Los Remedios abrirá sus puertas para que salgan la Buena Muerte y el Mayor Dolor. La niña aún no sabe de adjetivos para la muerte y el dolor, pero sigue el rito porque así ha de ser. 

El Mayor Dolor del Viernes Santo. 


La saeta de María Luisa Guerrero estremece el ambiente del encierro. Algunos cogen flores del paso, para mí madre enferma, para el cementerioPepe Remigio está contento, no ha llovido y la procesión ha estado preciosa. Hasta el año que viene.
 Hasta otros años del mismo tiempo, en el mismo lugar, con Luli y Vicente
Las tres niñas quieren verlo todo, y quedarse hasta tarde, para ver el ambiente y los niños guapos. Que esto se acaba y hay que aprovechar la coyuntura. Porque quizás sea su última semana santa de inocencia, sin saber dónde nos llevará el viento de la vida. 


Estrella sublime.

Y, aunque dicen que todo se mueve y se  transforma, para la niña nada cambia, quizás sólo el escenario, porque la esencia es siempre eterna y se encuentra, al filo de las cinco de la tarde de otro Domingo de Ramos en la calle de San Jacinto de la Triana de las esencias.  
Es otro día, otro momento Y otro instante de la Semana Santa para fijar en el álbum de la emoción, porque estamos en Sevilla, y escribimos con letra mayúscula.  
Y sale el Señor de las Penas seguido por la Estrella que todo lo ilumina. La Valiente de la historia de la Semana Santa que cruzará el puente para dar luz a Sevilla. Al mundo. 
Y la luz nos ciega. En las túnicas de la hermandad de San Gonzalo, que manda en la tarde del Lunes Santo desde el Barrio León
No hay modo de describir el discurrir del Soberano Poder, con su modo peculiar de andar y las voces del capataz que anima como si de  un entrenador deportivo se tratase. De primera división. Vamos para Sevilla con la Señora de la Salud, aún más blanca que la luz. 
La niña, transformada en mujer, se asoma a la Madrugada de la calle Pureza. Es una parte del apoteosis del tránsito de la noche al día. 
Lleva consigo a Victoria, que nacerá en agosto y a la que no le gustará la Semana Santa. Porque también estaba escrito. Pero, como por el momento no tiene elección, aguarda también el gran momento, que se hace eterno e infinito. 


Lucero de la mañana, Esperanza de Triana.



La Trianera se hace esperar, pero merece la pena. 
¿Contarlo? Imposible. Es otro recuerdo que no encuentra palabras. Triana se queda vacía, la Esperanza ya está, triunfante, en la calle. Mañana volverá, y sonarán de nuevo las campanas. Para que todo se cumpla. Por el mar y por la tierra. 
Pasados muchos años, se volverá a repetir la tarde gloriosa de Domingo de Ramos. Luis sale en La Estrella. Descalzo, en el décimo tramo. Callado y pensativo. Algún día llevará a sus hijos.


Momentos únicos en Granada. 

Los años vuelan, los escenarios cambian, pero el misterio es el mismo. Inmutable. Y la niña vuelve a abrir los ojos a la belleza y la elegancia por las calles de Granada. Inolvidable entendimiento de la Pasión según la ciudad del Darro y La Alhambra




Cristo expira en Linares. 


El tiempo se para un instante en Linares, la ciudad cofrade de la  buena gastronomía y las mejores  procesiones. Es otro momento de mi vida. De emoción y de recuerdo para Mariani, la amiga querida. 
Y Úbeda, más monumental si cabe en sus días mayores con la asombrosa magna procesión. 



Cautivo y rey. 

El tiempo, con sus días y sus horas trae otras jornadas, otras imágenes de Semana Santa que agitan el corazón sobremanera, a la hora de la hora de los grandes momentos. Los momentos de Málaga
Aquí se entroniza el discurrir de las escenas de la semana mayor, porque aquí todo es más grande. Asombrosamente grandioso.
 Desde su  balcón de  Fuengirola, por donde ve pasar, cuando no acompaña, al Señor que va Atado a la columna. Lo portan Antonio y Alejandro Moreno, Alberto y  Paco Trúncer, alma de mil buenas cosas de Fuengirola. Carmela, menuda y fervorosa, sigue al trono con su vela eterna...y sus eternos caramelos. 
Y la niña va y viene, de la Villa Blanca  a la gran ciudad a contemplar lo inabarcable, a intentar comprender lo que no se puede explicar, porque Málaga es así. 
La del Lunes que cautiva a miles y miles de personas, atribuladas y confiadas que acompañan a su Cristo CautivoCarmen y Manolo, Juan y Charo se unen a los fieles, al igual que Paco Conejo, junto a su madre. Y el gran Rafatal, a solas con sus pensamientos.   Año tras año vuelven, en su particular rito emocional, al barrio de la Trinidad que los vio nacer. 
Es el océano que arrastra los pies siguiendo sus pasos. Para cumplir una promesa, porque todos tienen algo que contar y que  pedir o agradecer  al de la túnica blanca, al rey a  quien adora el gentío que trasciende las fronteras de la ciudad. 
Tras la explosión del Cautivo, llega la calma y la niña se vuelve a extasiar ante la pena y los dolores de una virgen marfileña Más elegancia no cabe. Es mi Dolores del Puente
Pasan Los Gitanos, con su fe y su alegría. Los Estudiantes, elegantes y medidos para llevar sus magníficos tronos. El del Señor es de carrete. Al más puro estilo malagueño. 
Un Martes de flores sin manto, una novia que enamora a todos, una Señora de Gracia, orgullo de la calle Agua que lleva escrito en el manto con puntadas de hilo invisible, el apellido De Haro.  







Gracia y Esperanza, reina de la Victoria. 

Paloma de libertad.






Esperanza de todos. 




Un Miércoles de palomas al vuelo, mi Ginesa Bandera va con ella. Y ... más: cuando expira el día,  una cofradía epítome del canon   que es museo en la calle. Un hombre Rico  que quita cárcel a otros hombres. Un Cristo Chiquito, leyendas de bandidos, hombros que se cuentan por cientos, como los de Esteban, Damián  y Álvaro y muchos, muchos más. Que aquí no faltan hombros para llevar  a la gloria a tan buenos vecinos. 
Y... el Jueves de Esperanza. El rictus de dolor más hermoso que va siempre tras el hijo, el Cristo más humano que tallara Benlliure
Y la luz se apaga, y todo enmudece. Y en la noche del Viernes una dolorosa con corona de estrellas avanza con desolación contenida, porque  espera en la alegría cierta  del Domingo  de Gloria
Me faltan muchos aunque no me sobra ninguno. Pero no todos han formado parte de los instantes y momentos justos, las imágenes en relieve que guarda la memoria de mi Semana Santa
Esencia.

A solas conmigo, nunca me perdí en una calle ni me arrolló una bulla, porque siempre tuve, firme y emocionada, la mano de mi padre para vivirla.

 ¡Feliz Semana Santa!!!!































7 comentarios:

  1. ¡Vaya repaso! Qué memoria prodigiosa tienes, Barbarita. Me ha encantado. Una semana más, GRACIAS 😊

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  2. Ohhh!😍 Cuántos recuerdos compartidos. Gracias

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  3. Precioso relato. Tu memoria es digna de admiración. Pilona

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  4. Grácias, que este aluvión de recuerdos no cese.

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  5. Eso me traes tantas Semanas Santas llegar a Málaga y tener las torrijas las natillas con galletas el arroz con leche después de la procesión 🙏 no nos faltaba ya solo recuerdos 🙏

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  6. Me ha encantado este relato. Admirable la manera de escribir de Barbarita. Me ha entrado ganas de acompañar a tu socia Ginesa Bandera la noche del Miércoles Santo al vuelo de esas palomas que durante todo el trayecto de su Virgen , no se separan del manto .

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  7. Qué bonito recordar ! Feliz Senana Santa Barbarita !! 💋🤗

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