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sábado, 22 de febrero de 2025

DANZAD, DANZAD, BENDITOS

 DANZAD, DANZAD, BENDITOS


Barbarita y el baile. Veinte años en Torremolinos.


Termina febrero y no quiero que se me escape de las manos recordar un acontecimiento cultural del que tuve el placer de formar parte. Desde mi atalaya de fondo de escenario. 

Me refiero a los Campeonatos de Europa de Baile Retro, más tarde, con otros nombres, pero igualmente exitosos. Nomenclaturas aparte, los campeonatos, a los que muchos llamaban " de Torremolinos", constituyeron un importante hito en la pequeña - gran historia de los aficionados a la danza. 

Está cita anual con febrero tuvo su origen en Francia, de la mano de Javier Checa, un visionario que se adelantó a su tiempo en la concepción de espectáculos y en tantas y tantas cosas. Checa, avalado por el departamento de Cultura del gobierno presidido por Jacques Chirac, consiguió sacar a los mayores del tedio de la jubilación, dándoles una nueva ilusión a través de diversas actividades lúdicas. Entre ellas, el baile de salón. 

La rueda de la danza, que nunca paraba, comenzaba su andadura en los diferentes Departamentos del país Galo, en los centros de mayores donde se celebraban las fases eliminatorias que servirían de " pasaporte" para la gran final española 

Junto a los franceses, se sumaban bailarines de muchos otros países de Europa, tales como Alemania, Italia, Bélgica, Portugal, Mónaco y muchos otros..

Toda una Babel de representaciones de países que a veces sólo se entendían con el son que marcaba la música. Y allí estaban también los de Euskadi, Galicia, Cantabria, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía, Extremadura, Canarias. Los madrileños, los manchegos...Y perdón si se me olvida alguna comunidad. Aunque, en honor a la verdad, pocas faltaban para completar el mosaico de parejas participantes de cualquier punto de España. 

 

Y todo para llegar a Torremolinos, a la " meca" de los bailes de salón de esta parte del mapa artístico europeo.

Cuando Barbarita llegó a formar parte de esta locura, al compás de Tango, Vals y Pasodoble, no daba crédito a lo que veían sus ojos: el entorno, la música, el colorido, las plumas y las lentejuelas... Y la calidad de los contendientes. Contendientes, sí, porque no había ni uno que no se dejara la piel ( y los pies) para pasar a las siguiente fase, a llegar a la próxima eliminatoria. A la gala de las noches de las finales. A bailar para triunfar. 

La máquina, perfectamente engrasada, se renovaba con la incorporación de nuevos bailes, nuevas modalidades de danza que enriquecían un concurso de por sí ya difícil, con ritmos caribeños, danza urbana, y deportiva. Lo más nuevo, para llegar a todos los públicos, pero sin olvidar las Sevillanas, el Clásico Español  y las Formaciones de Baile.

Y se abre el telón, y afloran los nervios... Se encienden las luces, suena la música y ya es otro mundo: desfile de participantes, banderas de España y Europa, discursos, buenos deseos y..!a bailar!

Dentro de la semana que duraba el campeonato, Barbarita siempre llevará en el recuerdo la noche del miércoles, La Gran Noche del Emperador. La dedicada al Vals vienés. 

Durante esa velada, el teatro se convertía en un regio palacio de la corte de los Habsburgo. Y la magia comenzaba. Todo lo que durante los ensayos parecía imposible, en un momento, cambiaba. Por arte de magia. Porque era una noche mágica.

!Música, maestro Juan Sánchez! Y empezaba el ritual tantos años repetido: desfile de damas, ataviadas de blanco. Entrada de los caballeros, impecables de gala. Y, en el escenario, los Emperadores flanqueados por la Guardia Imperial. 

Comienza el baile de la corte. El Torremolinos que baila rinde homenaje al Torremolinos imperial. Verlo para creerlo. Vivirlo para recordarlo. 

Una vez pasada la locura de la noche del miércoles, la semana volaba hacia las grandes finales. 

Todo era un un ir y venir de gente: bailarines, equipos de televisión y de sonido, limpieza, operativos de luces, decorados. Lo que no se ve para que luego " se vea". Cansancio acumulado. La semana de hace muy larga, " quiero irme a mi casa, esto es una paliza", se oía decir por los pasillos. 


DANZAD, DANZAD, BENDITOS 


Todo lo opuesto a la angustia que retrataba la película de Pollack. En el film se bailaba para sobrevivir. En Torremolinos, para disfrutar y triunfar. Para vivir. 

Poco a poco se cerraba el telón que alberga los sueños de tantos. Aún revolotean pedacitos de sueños hechos de plumas y lentejuelas. Todavía huele a sudor y a lágrimas. Porque es imposible triunfar sin sufrir. 

Y así, también poco a poco, se hizo la historia. Con muchos detalles, muchas anécdotas y muchos recuerdos que van y vienen de la memoria de Barbarita. 

Pero todo está ahí. En el escenario. Triunfando. Viviendo. 

El baile es como la vida, y, como en la vida, se entra y también se hace mutis. Y, por eso, un aplauso al cielo a los que hicieron mutis en nuestro escenario. El del baile y el de la vida. 

Un aplauso Katherine Janin, Pepe Artacho, Pepe Álvarez, Rafael Silva, Juanito Sánchez, Ragel y Susy, Hans...Y muchos otros que ahora se me escapan, pero que siguen bailando y triunfando en los escenarios del cielo. 

Un aplauso a los que se dejan la piel bailando y enseñando a bailar. A los bailarines de todas las edades. Para todos los que hicisteis posible el sueño de muchos: Javier Checa y Christophe le Glanic. Los " pata negra" del asunto. 

Y, cómo no, el pelotón. Los imprescindibles: Beatriz Bustos, Anita Puyol, , Belén, Socorro, Ana Mari, Elisabet, Francis Sierra, Vitín y Ana, Mario . Palomo, Fidalgo. Y muchos, muchos más. 

Y aunque todo pasó, los ojos de Barbarita aún miran asombrados y fascinados a las miles de parejas que pisaron el escenario en tantas jornadas memorables. Y, así a vuelapluma,  porque me dejo a cientos, veo a Joaquín y Pepita, Ramón, Lute y Mari Carmen, André y Arlette, Manel y Mari Carmen, Marina y Rafa, Mari Pérez, Jhonatan y Raquel, Antonio y Fuensanta, José Mari Orbegozo, Manolo y María José, De la Encarnación, los hermanos López Ramos Las escuelas de Córdoba, de Almería, la gran cosecha catalana y de Extremadura. De Mallorca, de Málaga, de Sevilla, de Lanzarote y Fuerteventura. Los madrileños de la primera hornada. De Castilla la Mancha y Cantabria, Cádiz, Murcia...Se cierra el telón ¿ ?

Danzad, danzad, benditos. Porque en vuestros pies reside la vida.


sábado, 15 de febrero de 2025

 CON PERMISO, BUENAS TARDES


A BARBARITA LE GUSTA EL CARNAVAL. EL CARNAVAL DE CEUTA

Hoy he sabido que la comparsa de Ceuta, Caballas, ha pasado a los cuartos de final del COAC, el concurso de coplas del Carnaval de Cádiz, el mejor y más famoso que conoce el mundo civilizado. Lo demás, son pamplinas.    

Pues, he aquí, que un puñado de caballas, bien afinados, y espléndidamente vestidos por Elisa Lorente, la arquitecta de las puntadas mágicas y su compañera Asun, han conseguido llegar a los cuartos. Que ya es todo un logro, dada la altísima competencia y la dificultad de atravesar barreras a veces vedadas al no gaditano. Pero el caballa es otra cosa. El carnaval de Ceuta no es bueno porque sí, es bueno porque viene de una casta heredada de artistas de otras épocas. Desde los años 30 del pasado siglo, hasta ahora mismo. 

El carnaval de Ceuta, guasón, vibrante e imaginativo, no deja de sorprendernos. Como ahora. Para Cai...Y vámonos que nos vamos, con la bandera de la Ciudad por delante. 

En la familia de Barbarita eran muy carnavaleros, hasta llegar a ser jartibles. Tanto así que en Nochebuena, lo mismo se cantaban Los peces en el río que Los boquerones y las sardinas. 

Murgas. Elegantes y simpáticas. Bien conformadas, musicalmente impecables y con unas letras que han quedado en el recuerdo. ¿ Verdad, Paquito Sánchez? Desde aquí, un abrazo de papel y, enhorabuena por tu coro. 

Cabalgatas por el Rebellín, bailes en el teatro. Serpentinas, confetis...Libertad...y, chocolatinas del Gato, de Matías López.

Aunque estos apuntes se refieren a tiempos pasados, el carnaval nunca murió del todo en Ceuta. En los callados años 60, se celebraron fiestas y concursos en diversas instituciones, tanto civiles como militares. Casino militar, Centro de hijos de Ceuta. Y peñas taurinas, como El Cordobés y el ClubTaurino. 

 Y, con los años, el Dios Momo despertó. y la Caballa daba coletazos inquietos, ante su quema

 inminente.

 Y volvió la alegría a a calle. Nuevas cabalgatas, concursos en el teatro del Rebellín, . Baile público en la carpa. Calle y más calle. Con Poniente o con Levante, Ceuta y su gente se ponía de pie para festejar el febrero de la libertad. 

Y, ahora, en 2025, Ceuta,  que bebió de los carnavales gaditanos gracias a los pioneros que abrieron camino a los tipos,bandurrias y guitarras de hoy, vuelve al lugar más difícil, Las tablas del Gran Teatro Falla. 

Caballas, suerte y enhorabuena de antemano. 


En memoria de Roque Guerrro del Peñón y Roch. En memoria del querido Rafael Vargas, la rumbera de lentejuelas y plumas. En memoria de la gran Maruja Cabillas, la alegría y la guasa. En memoria de Pepi Guerrero del Peñón, artífice de tantos disfraces. En memoria de mi madre, que se rerató en la Plaza Ruiz vestida de botones de hotel, en el año 34. En memoria de tantos. 



miércoles, 12 de febrero de 2025

¡Qué trabajito!!! Para papá, el que me abrió la puerta de la letra impresa.

La verdad es que me ha costado. Algo así como el ensayo de un parto de letras. 

Soy Bárbara Nombril, aunque todos me llaman Barbarita, y esta es mi declaración de intenciones: observar, oír y luego escribir para quien guste leerme. La vida está llena de imágenes, situaciones e historias que se asoman a una ventana que se hace mil. Y esta es mi ventana de mil caras. Mis ventanas de papel. 


Con permiso, buenas tardes.


A Barbarita le gusta el carnaval. El carnaval de Ceuta. 

lunes, 10 de febrero de 2025